Educación rural: San Juan avanza con un modelo que busca que los jóvenes terminen el secundario sin dejar sus comunidades
A un año de la puesta en marcha del primer ciclo orientado rural-pluriaño en Mogna, el Ministerio de Educación expande el sistema a más departamentos. La iniciativa apunta a garantizar la terminalidad educativa y saldar una deuda histórica con las escuelas rurales.
La educación secundaria rural en San Juan comenzó a transitar una nueva etapa. A casi un año de la inauguración del primer ciclo orientado rural-pluriaño en Mogna, departamento Jáchal, el Ministerio de Educación avanza con la expansión de un modelo que busca garantizar que los estudiantes puedan completar el secundario sin abandonar sus comunidades.
La ministra de Educación, Silvia Fuentes, explicó que la iniciativa representa un cambio de paradigma para las escuelas del interior profundo, ya que no solo reorganiza el sistema educativo, sino que apunta a evitar el desarraigo de los jóvenes rurales y a cumplir con una deuda histórica de casi dos décadas: incorporar plenamente la modalidad rural al sistema educativo provincial.
Un modelo pensado para la realidad rural
El sistema pluriaño propone una organización diferente a la secundaria tradicional. En lugar de cursos separados para cada año, un mismo docente trabaja en simultáneo con estudiantes de distintos niveles, mediante una planificación diferenciada y adaptada a cada grupo.
La modalidad reemplaza al esquema de itinerancia, en el que los profesores asistían solo algunos días a las escuelas rurales. Con el nuevo formato, tanto docentes como alumnos tienen presencialidad diaria, fortaleciendo la continuidad pedagógica.
“La ruralidad requiere respuestas diferentes. No podemos aplicar el mismo esquema de una escuela urbana en contextos donde las matrículas son muy reducidas”, sostuvo la ministra.
Más escuelas y una implementación gradual
Tras la experiencia de Mogna, el programa comenzó a extenderse a otros departamentos. Actualmente se encuentra en proceso de implementación en 25 de Mayo y Angaco, mientras el Ministerio trabaja sobre un relevamiento que identifica 52 escuelas rurales donde todavía resta consolidar la terminalidad del nivel secundario.
En 25 de Mayo, por ejemplo, se reorganizó el funcionamiento de establecimientos que contaban con apenas uno o dos estudiantes en los últimos años del secundario. Según explicó Fuentes, mantener un docente para un solo alumno no resultaba eficiente ni desde el punto de vista pedagógico ni en términos de gestión de los recursos públicos.
A partir de esa reorganización, algunas escuelas adquirieron funcionamiento independiente y otras continuaron como anexos, de acuerdo con las distancias y las características de cada comunidad.
Una deuda pendiente desde hace casi 20 años
La modalidad de educación rural fue incorporada por la Ley de Educación Nacional de 2006, aunque en San Juan nunca había logrado institucionalizarse plenamente. Durante años, la provincia sostuvo parte de la oferta educativa mediante programas nacionales, pero sin una estructura propia que garantizara la continuidad del nivel secundario.
Para la ministra, la puesta en marcha del sistema pluriaño representa el inicio de esa transformación.
“La escuela rural siempre golpeó las puertas del sistema educativo”, afirmó.
Actualmente, cerca del 40% de las escuelas primarias de San Juan pertenecen al ámbito rural, mientras que la estructura tradicional de la secundaria fue concebida para contextos urbanos, una diferencia que durante años dificultó el acceso y la permanencia de muchos estudiantes.
Orientaciones vinculadas al desarrollo local
Otro de los ejes del programa es adaptar las orientaciones del nivel secundario a las características productivas y sociales de cada territorio.
En Mogna, por ejemplo, el ciclo orientado está enfocado en Turismo, mientras que en Angaco las propuestas incluirán Economía y Administración, además de Turismo.
El objetivo es que la formación responda a las oportunidades de desarrollo de cada comunidad y fortalezca el arraigo de los jóvenes en sus lugares de origen.
Con este plan, el Ministerio de Educación busca extender progresivamente el modelo a departamentos como Jáchal, Iglesia, Sarmiento, Valle Fértil, Caucete y otras zonas rurales de la provincia, con una premisa central: que ningún estudiante deba abandonar su comunidad para terminar la escuela secundaria y que el lugar donde nació no condicione su acceso a la educación.
Op: Juan Llarena
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