El fin de la “Caja Negra”: San Juan apura una reforma electoral clave para 2027

El vicegobernador Fabián Martín le pone fecha de vencimiento a la incertidumbre política y busca desactivar las reglas ambiguas. El oficialismo abre una negociación a contrarreloj en la Legislatura para sepultar los viejos sistemas de votación.

El tablero político sanjuanino se prepara para un sacudón estructural. El oficialismo provincial, comandado en la Legislatura por el vicegobernador Fabián Martín, ha decidido acelerar los motores para aprobar un nuevo sistema electoral en las próximas semanas. La jugada busca un objetivo político inmediato: terminar con la manipulación de las reglas de juego y ofrecer previsibilidad absoluta a los partidos y a la ciudadanía casi dos años antes de las elecciones de 2027.

La urgencia del Ejecutivo responde a una máxima de manual institucional: las leyes electorales no deben modificarse en la víspera de los comicios. Con los plazos corriendo, la Cámara de Diputados se convertirá en el escenario de una discusión central que busca enterrar los parches normativos del pasado y consolidar un esquema de votación moderno y transparente.

Negociación al límite: el desafío de los números

El verdadero reto para el proyecto que lidera el gobernador Marcelo Orrego no es técnico, sino político. Al no contar con una mayoría automática en el recinto, Fabián Martín deberá desplegar una fina ingeniería de consensos para convencer a los bloques opositores.

El debate que se viene en el recinto no solo definirá cómo votarán los sanjuaninos, sino que tocará tres nervios sensibles del poder político local:

  • Adiós a la ingeniería de arrastre: La reforma apunta a erradicar los sistemas que distorsionan la voluntad directa del elector en categorías clave como Gobernador e Intendentes.

  • Transparencia financiera y logística: Se debaten herramientas tecnológicas para terminar con el negocio de la proliferación de boletas sabana, reduciendo drásticamente el costo que paga el Estado en cada elección.

  • Freno a los desdoblamientos oportunistas: La nueva norma busca fijar criterios rígidos para las convocatorias a las urnas, impidiendo que el gobernador de turno altere las fechas según la conveniencia de las encuestas.

La mirada puesta en el elector

Desde la presidencia de la Legislatura insisten en que esta reforma no es una disputa de caciques políticos, sino una demanda civil de transparencia. Tras años de idas y vueltas judiciales y normativas que desconcertaron al votante sanjuanino, el oficialismo busca que la reforma entre en vigencia con el mayor respaldo transversal posible. Las cartas ya están sobre la mesa y las próximas semanas definirán la fisonomía democrática de San Juan para la próxima década.

POR LIC. EUGENIA VILA

Los comentarios están cerrados.