El Gobierno considera que la crisis política en Paraguay no altera el escenario regional ni cambia su estrategia para el Mercosur
En Casa Rosada atribuyeron la salida del mandatario a un conflicto interno y confían en que su potencial sucesor, Pedro Alliana, sostendrá su política aperturista. La Cancillería sigue la situación sin pronunciarse oficialmente.
Mientras analiza con cautela el desarrollo de la sucesión política en Paraguay, el Gobierno descarta que la renuncia de Santiago Peña tenga consecuencias sobre su agenda en la región y su política aperturista en el Mercosur.
En ese sentido, en Casa Rosada leen la crisis que terminó con el mandato del presidente paraguayo como un conflicto interno de su país, sin impacto directo sobre la Argentina. “No afecta en nada”, remarcó una fuente con acceso directo al despacho presidencial, y agregó: “Sigue gobernando el Partido Colorado, que es aliado nuestro”.
Según esa mirada, si el vicepresidente de Peña, Pedro Alliana, logra ordenar la situación política, tendrá chances de asumir en su lugar e ir por la presidencia más adelante. “Era el plan original”, sostuvieron. Sin embargo, la estabilización política de Paraguay todavía es incierta.
Peña anunció su renuncia este jueves en un mensaje grabado, en el que dijo que tomó la decisión para preservar la estabilidad, la paz social y las instituciones democráticas. Su salida se precipitó por la intervención de Ueno Bank, que dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos, y por el anuncio de Horacio Cartes, titular del Partido Colorado, de que acompañaría el juicio político. En ese contexto, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad iniciar ese proceso, pero rechazó el pedido contra el vicepresidente Pedro Alliana por 48 votos contra 30. Así, Alliana quedó con el camino despejado para asumir y completar el mandato hasta agosto de 2028. Sin embargo, la sesión en el Senado que debía convalidar el futuro de Peña se levantó por falta de quórum, mientras en las puertas del Congreso se producían incidentes entre manifestantes y la policía local.

En otros sectores del Gobierno optaron por la prudencia y dijeron que es “demasiado pronto” para sacar conclusiones. “Todo puede cambiar o nada puede cambiar. Es una situación única, es la renuncia de un presidente”, planteó una fuente oficial a este medio.
Ese mismo funcionario admitió que el episodio no es agradable para el Gobierno, dada la cercanía política con la Casa Rosada y sus políticas, pero evitó calificarlo como un golpe fuerte. “Hay que ver quién lo reemplaza y cómo sigue el escenario para hacer una evaluación certera. Si esto se resuelve rápido y hay una sucesión rápida…hay un panorama que se corta“, agregó.

Mientras tanto, la Cancillería a cargo de Pablo Quirno no hizo comentarios hasta el momento, pero en Balcarce 50 confirmaron que el Palacio San Martín sigue de cerca la crisis política y no descartan contactos con Asunción.
En caso de consolidarse la continuidad del Partido Colorado en Paraguay, el Gobierno desestima un cambio en el equilibrio regional o sobre las políticas aperturistas que impulsaba Peña junto a Javier Milei en el Mercosur.
“En ese sentido afecta más el no triunfo de Bolsonaro”, reconocieron con pesar, en relación a la renovada -y tensa- convivencia que el Presidente tendrá que mantener con Lula da Silva tras su victoria en el balotaje. En cambio, consideran que el rol de Paraguay en el bloque regional no debería verse afectado si el delfín de Peña logra estabilizar la situación.
“Alliana es incluso más de derecha y cercano a las ideas de Milei que Santi Peña”, remarcó a este medio un funcionario de segunda línea que sigue de cerca el mapa geopolítico. Los lazos de la Casa Rosada con el posible nuevo presidente no serían novedosos. Alliana fue recibido en Balcarce 50 en diciembre de 2025 por Santiago Caputo, durante una visita a Buenos Aires.

Así, pese a la crisis política, el Gobierno apunta a sostener el vínculo estrecho con Asunción, destino que Milei visitó dos veces en 2025 para reunirse con el ahora expresidente.
Su sintonía más visible se veía reflejada en el Mercosur, donde ambos promovían una marcada defensa del libre comercio y la desregulación y una mayor flexibilidad para que los países miembros puedan negociar acuerdos bilaterales por fuera del bloque. En la vereda opuesta se ubica Lula da Silva, que no sigue esa agenda. Esa línea choca con la posición de Brasil, que bajo el mandato de Lula sostiene una visión de integración regional más tradicional y proteccionista en ciertos rubros, manteniendo fricciones con la Casa Rosada por la estrategia comercial.
En el plano económico, en el Gobierno descartan por el momento mayores repercusiones sobre los mercados locales pese a la nueva suba del riesgo país, que este jueves superó los 900 puntos básicos y opera alrededor de las 927 unidades. “No debiera afectar (la crisis en Paraguay), en general el riesgo país venía subiendo en todos lados, afectando más a Argentina por la incertidumbre política”, subrayaron.
El efecto concreto más visible hasta ahora es laboral. Trabajadores de ITTI, empresa vinculada al mismo grupo que controlaba Ueno Bank, denunciaron suspensiones y dificultades para cobrar sus salarios, en una plantilla de unos 943 empleados en Buenos Aires.
Fuente: TN
Op: J. Amaya
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