El Gobierno descarta que una deuda de la Casa de la Moneda con Brasil agrave la crisis diplomática

El canciller Quirno está en contacto con el embajador argentino que ya regresó desde Brasil. Cuál será la estrategia de la Casa Rosada hasta las elecciones que enfrentarán a Lula y Bolsonaro.

El canciller Pablo Quirno ya mantuvo conversaciones con el embajador argentino en Brasi, Daniel Raimondi, que regresó a Buenos Aires en medio de la crisis diplomática. En el Gobierno consideran que el diplomático transmitió toda la información necesaria sobre la decisión de la administración de Luiz Inácio Lula da Silva de reducir el nivel de la relación bilateral.

“Ya hablaron de todo lo necesario. Le contó todo el detalle del conflicto”, expresaron a TN fuentes oficiales. En el Ejecutivo descartan que Javier Milei reciba al embajador. El Presidente no tiene previsto intervenir en el seguimiento administrativo del episodio y sostiene la decisión de no pedir disculpas por sus declaraciones contra Lula.

La Casa Rosada tampoco proyecta mayores gestos de acercamiento con el gobierno brasileño antes de las elecciones presidenciales. La instrucción es mantener los canales indispensables para la relación comercial, consular e institucional, pero sin promover por ahora una reunión política de alto nivel.

La reducción del vínculo al nivel de encargados de negocios no implica una ruptura de relaciones ni el cierre de las embajadas. Esos funcionarios pueden sostener la gestión cotidiana, transmitir comunicaciones oficiales y atender los asuntos bilaterales, aunque sin la jerarquía política de un embajador.

Lula da Silva y Javier Milei durante la cumbre del Mercosur en Buenos Aires en 2025 (Foto: Reuters).
Lula da Silva y Javier Milei durante la cumbre del Mercosur en Buenos Aires en 2025 (Foto: Reuters).

El calendario del Mercosur no prevé una cumbre presidencial antes de los comicios brasileños. La próxima reunión del Consejo del Mercado Común figura de manera tentativa para el 3 de diciembre en Montevideo y el encuentro de jefes de Estado está programado para el día siguiente, después de la definición electoral.

El único ámbito multilateral relevante en el que podrían coincidir Milei y Lula antes de la votación es la Asamblea General de las Naciones Unidas. El debate general se realizará en Nueva York entre el 22 y el 28 de septiembre, aunque todavía no están confirmadas las respectivas agendas ni existe una bilateral prevista. Quirno y su par Mauro Vieira también podrían participar de actividades paralelas durante esa semana.

La primera vuelta de las elecciones brasileñas será el 4 de octubre y una eventual segunda ronda se realizará el 25 del mismo mes. En Nación esperan que el resultado reordene el escenario regional antes de definir si existe margen para recomponer el vínculo político.

En el oficialismo reconocen que los números electorales de Flávio Bolsonaro “no son buenos”, pero sostienen que el respaldo de Milei responde a una definición ideológica y geopolítica. La lectura interna es que la confrontación con Lula se inscribe en el alineamiento de la Argentina con la dirección regional que impulsa la administración de Donald Trump.

La estrategia excede la elección brasileña. En Balcarce 50 pretenden que Milei se consolide como el principal referente latinoamericano del trumpismo y articule a los presidentes de derecha en una agenda compartida sobre seguridad, narcotráfico, comercio, inversiones y organismos internacionales.

Javier Milei junto a Flavio Bolsonaro en el acto de lanzamiento de campaña (Foto: REUTERS/Jean Carniel).
Javier Milei junto a Flavio Bolsonaro en el acto de lanzamiento de campaña (Foto: REUTERS/Jean Carniel).

Ese objetivo explica los contactos con Daniel Noboa, José Antonio Kast, Keiko Fujimori, Abelardo de la Espriella, Santiago Peña y otros mandatarios o dirigentes afines. El Ejecutivo considera que el giro político de distintos países abre una oportunidad para formar un bloque regional sin crear, al menos en una primera etapa, una nueva estructura institucional.

La Casa Rosada trabaja para organizar antes de fin de año una cumbre de presidentes y referentes de derecha en Buenos Aires. La intención es que coincida con una nueva edición local de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), aunque el encuentro todavía no tiene fecha confirmada ni una nómina definitiva de invitados.

En el entorno del jefe de Estado reconocen que la construcción enfrenta un límite central: Brasil es la principal economía de América del Sur y un actor determinante para cualquier cambio de fondo en el Mercosur. Una derrota de Bolsonaro reduciría el margen para transformar la afinidad ideológica con otros gobiernos en una reforma de la arquitectura comercial regional.

Sobre las versiones de que la crisis podría sumar un reclamo vinculado con Casa de Moneda S.A.U., fuentes oficiales admitieron que existe una deuda, pero aseguraron que hasta ahora no hubo presentaciones formales. El acuerdo de pago había quedado condicionado a que la empresa estatal argentina recibiera partidas presupuestarias extraordinarias, algo que no ocurrió.

El entendimiento contemplaba cancelar el monto mediante seis pagos a partir de junio, una vez cumplida esa condición. En el Ejecutivo remarcan que, al no haberse asignado los recursos previstos, la obligación de ejecutar ese cronograma todavía no quedó activada y no se registraron reclamos formales. En Nación agregan que la deuda se originó durante la administración anterior y aseguran que la gestión actual ya canceló más del 45% de las obligaciones heredadas por la empresa.

Fuente: TN

Rivero

 

 

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