El Gobierno logró frenar la ofensiva opositora en el Congreso: por qué fue una buena señal para los mercados y el riesgo país

El oficialismo pudo mostrar un respaldo político importante de los gobernadores en un tema que impactaba de lleno en su plan económico. Los inversores no solo están pendientes de las elecciones, sino del riesgo de una vuelta a políticas populistas

Los gobernadores cercanos al Gobierno fueron claves para que la Cámara de Diputados no consiguiera el quórum para tratar el Decreto 70, que es el que sustenta una buena parte del andamiaje de la política económica que el oficialismo viene llevando adelante desde que ganó las elecciones. Se trata de un importante guiño de la política a los mercados financieros, porque refleja que una buena porción del espectro político en Argentina no está dispuesto a volver atrás.

En su viaje a París para participar del Argentina Week, Javier Milei ya había dado una muestra de respaldo político al conseguir que 14 gobernadores concurrieran con él a las reuniones con inversores europeos y el propio gobierno francés. El resultado de esos encuentros fue satisfactorio sobre todo para las provincias, que hacia donde van dirigidas la mayoría de las promesas de inversión a través del RIGI.

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Con este freno, el Gobierno logra dar una imagen distinta del rol del Congreso, que ya no pudo aprovechar leyes contrarias al plan económico en marcha, como sucedió el año pasado. En los meses previos se aprobaron leyes que aumentaron el financiamiento universitario, las pensiones por discapacidad y aumentaron los haberes a los jubilados. El Presidente tuvo que vetar todas por el fuerte impacto sobre las cuentas públicas de ese aumento del gasto.

Entre los gobernadores que jugaron de manera directa para que los legisladores no se sentaran en las bancas estuvieron el salteño Gustavo Sáenz, Carlos Sadir (Jujuy), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan) y “Rolo” Figueroa (Neuquén).

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Ayer el riesgo país volvió a subir aunque a medida que avanzó la jornada fue moderando ese ascenso. Tras tocar los 640 puntos básicos finalizó en 622 unidades, en línea con una mejora leve en el clima de los mercados financieros, particularmente en Wall Street.

Los inversores miran con preocupación lo que pueda pasar en los próximos meses, cuando de a poco se vayan acercando las elecciones. El mayor respaldo político que reciba Milei será visto como algo alentador en relación a sus posibilidad de victoria. Pero también puede llevar cierta tranquilidad al quedar más claro que hay una serie de consensos que no son ya discutidos por la mayoría.

Por la mañana el jefe de Gabinete, Diego Santilli, participó en un congreso organizado por la Cámara Franco Argentina y allí se refirió al apoyo que el Gobierno recibe del interior: “Vamos a un país federal en serio. El crecimiento de las inversiones en las provincias cordilleranas ya es una realidad y se va a multiplicar en los próximos años. Por eso los gobernadores quieren seguir adelante, no retroceder como proponen algunos”.

El freno a este tipo de iniciativas no es un dato menor para los inversores, que evalúan cuál es la probabilidad de que se dé marcha atrás con muchas de las políticas implementadas por el Gobierno.

El presidente Javier Milei en Paris en un encuentro con gobernadores aliadosEl presidente Javier Milei en Paris en un encuentro con gobernadores aliados

El RIGI es una de las cuestiones más sensibles. ¿Si gana la oposición puede voltearlos? Si los gobernadores defienden este tipo de decisiones adoptadas por el Gobierno resultaría casi imposible. Casi todas las provincias que tienen recursos naturales especialmente energía y minería adhirieron al régimen para dar un marco de seguridad a las inversiones. Resultarían directamente perjudicadas si se diera marcha atrás.

En su índice de Reversión del Modelo, la consultora Abeceb detectó que el riesgo de ir para atrás en las medidas económicas pasó de 53 a 42 puntos desde noviembre de 2023 al tercer trimestre de 2026. Esto significa que las empresas ven más difícil que se puedan revertir muchas de las medidas actuales para alentar la inversión.

Desde la consultora, liderada por Dante Sica y Mariana Camino), explicaron que “el costo de revertir es más alto que el de continuar”. Factores como el RIGI (con contratos firmados), infraestructura energética en marcha (como gasoductos) y compromisos de largo plazo atan a cualquier gestión futura a mantener ciertos lineamientos”.

Dentro del Decreto 70 aparecen una buena cantidad de medidas que de derogarse plantean un serio interrogante para la marcha de la economía. Entre otras cuestiones, se había derogado la ley de Alquileres al igual que la ley de góndolas. También se desreguló el mercado de medicina prepaga, hubo cambios en algunas reglas laborales (luego se aprobaría la ley especifica) y se eliminaron regulaciones y controles para el comercio, como la ley de Abastecimiento.

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