El Gobierno redefine prioridades y activa una nueva etapa con la mira en las elecciones
La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete modificó el funcionamiento de la Casa Rosada. El oficialismo apuesta a recomponer la relación con los gobernadores y volver a instalar su agenda de reformas.
El Gobierno intenta dar vuelta la página tras varios meses dominados por la crisis política que derivó en la salida de Manuel Adorni y el rediseño del Gabinete. Con Diego Santilli instalado en la Jefatura de Gabinete y un esquema de poder que busca el equilibrio entre Karina Milei y Santiago Caputo, el oficialismo procura recuperar la iniciativa política, recomponer el vínculo con los gobernadores y volver a instalar en la agenda el programa de reformas que había quedado relegado por el impacto del escándalo.
En Balcarce 50 consideran que comenzó una nueva etapa. Con el ascenso de Santilli, en los despachos oficiales reconocen que el objetivo es combinar el discurso reformista con una mayor capacidad para construir acuerdos, especialmente en el Congreso y con las provincias.
La nueva distribución del poder también sigue consolidando a Karina Milei como la principal articuladora política del Ejecutivo. La secretaria general de la Presidencia amplió su influencia sobre las decisiones estratégicas, la coordinación del Gabinete y el armado electoral de La Libertad Avanza, mientras el Presidente concentra su atención en las definiciones económicas y en los grandes lineamientos políticos. Pese a esto, el nuevo jefe de Gabinete es la garantía de que el equilibrio en la cúpula del Ejecutivo está, por ahora, asegurado, y que Santiago Caputo preserva espacios de influencia dentro del nuevo organigrama.
El Gobierno relanza su estrategia con más negociación política y el calendario electoral en la mira
La llegada de Santilli (a quien Karina ya le pidió que se afilie al partido) no solo representa un cambio de nombres sino también una modificación en la lógica de funcionamiento del Gobierno. El nuevo jefe de Gabinete mantiene una relación consolidada con gobernadores, legisladores y sectores del PRO, un activo que el oficialismo considera indispensable para avanzar con la agenda parlamentaria que pretende impulsar durante el segundo semestre. La prioridad pasa por reconstruir los canales de negociación política luego de meses de fuerte desgaste.
En ese contexto, la relación con las provincias vuelve a ocupar un lugar central. El Ejecutivo reactivó las conversaciones con los mandatarios provinciales para intentar destrabar proyectos pendientes, entre ellos la suspensión de las PASO, una iniciativa que el Gobierno considera clave para el calendario electoral del próximo año. Sin embargo, en la Casa Rosada admiten que los gobernadores pretenden negociar ese respaldo a cambio de avances en otros reclamos vinculados al reparto de recursos y a distintas demandas fiscales, por lo que las conversaciones recién comienzan y no aparecen exentas de tensión.
Ese cambio de estrategia también quedará reflejado en la agenda política de los próximos días. Javier Milei resolvió cancelar el viaje que tenía previsto a Estados Unidos y viajará finalmente a Tucumán para participar de las actividades por el 9 de Julio. En paralelo, Karina Milei tiene previsto trasladarse a Misiones, donde continuará con el fortalecimiento del armado territorial de La Libertad Avanza y con una serie de encuentros políticos que forman parte de la reorganización del espacio.
En el oficialismo interpretan que la presencia del Presidente y de la secretaria general en el interior del país busca transmitir una señal de normalización institucional después de semanas atravesadas por la crisis. También responde a la necesidad de volver a recorrer las provincias en momentos en que el Gobierno procura recuperar la iniciativa política y reactivar la construcción electoral de cara a las próximas legislativas.
La intención oficial es que la gestión vuelva a ocupar el centro de la escena. La Casa Rosada pretende instalar nuevamente la agenda económica, las reformas estructurales y las negociaciones legislativas como ejes prioritarios, dejando atrás un período en el que las denuncias judiciales y la crisis interna monopolizaron la discusión pública.
Sin embargo, el escenario político continúa presentando desafíos para el oficialismo. En los últimos meses, parte de la estrategia electoral quedó condicionada por las investigaciones judiciales que alcanzaron a dirigentes cercanos al Gobierno. Tanto el principal candidato impulsado por La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires (José Luis Espert) como la figura elegida para competir en la Ciudad de Buenos Aires (Manuel Adorni) terminaron bajo investigación judicial, una situación que obligó al Ejecutivo a modificar su hoja de ruta política y comunicacional.
Pese a ese contexto, en el entorno presidencial consideran que la crisis ya comenzó a quedar atrás y mencionan que algunas encuestas evidencian un leve repunte. En esta línea, consideran que la nueva estructura de poder permitirá retomar el ritmo de gestión y reconstruir la iniciativa política. La apuesta pasa por fortalecer la relación con los gobernadores, avanzar con las reformas pendientes y volver a ordenar el frente electoral con la expectativa de llegar al próximo turno legislativo con un oficialismo nuevamente concentrado en la gestión y no en sus conflictos internos.
Fuente: ÀMBITO
Por: G. Herrera


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