El precio del pan y el impacto en la inflación: por qué se disparó el valor del trigo

Por factores internos y externas la tonelada del cultivo aumento a $290.000. Los costos fijos que presionarán sobre el IPC del quinto mes y las decisiones que podrían ayudar a moderarlo.

La inflación de marzo se ubicó en 3,4% y las consultoras anticipan una desaceleración de precios para abril. En este contexto, la atención pasó a es mes que recién comienza y ya muestra nuevas presiones.

En ese contexto, el equipo económico que comanda Luis Caputo debe afrontar el impacto del aumento internacional del precio del trigo, impulsado por la guerra en Oriente Medio y su efecto en el costo de los combustibles, junto con factores internos vinculados a la calidad de la cosecha, que inciden directamente en el precio de los alimentos básicos en Argentina.

Para Javier Patiño, el ingeniero y ex subsecretario de Mercados Agropecuarios, la suba del precio del trigo se explica por tres razones. Primero, el incremento de los combustibles repercute en el costo del flete, lo que obliga a las panaderías a afrontar mayores gastos. A esto se suma la incertidumbre sobre las próximas siembras a nivel mundial, afectadas por el costo de los fertilizantes y los combustibles. Patiño precisó que la referencia para exportación llegó a $290.000, mientras en febrero, antes del inicio del conflicto en Irán, se ubicaba en $250.000. El impacto del escenario internacional sobre los precios domésticos se vuelve evidente en cada eslabón de la cadena.

A su vez, en el plano local, la calidad del trigo nacional se convirtió en un factor de presión adicional. Los molinos manifestaron dificultades para conseguir granos con los niveles de proteína necesarios para panificación. “Para hacer el pan, la calidad del trigo tiene que tener proteína y eso está dado por la fertilización y el año pasado se quedaron cortos”, explicó Patiño. Esta situación obliga a los molineros a pagar precios superiores por la materia prima disponible.

Panadería en un supermercado (Freepik)El encarecimiento del trigo y la baja calidad del grano nacional impactan en los productos básicos

El contexto global complejizó aún más el panorama. Mariela Brandolin, operadora del mercado de granos, describió que el trigo de invierno en Estados Unidos enfrenta una sequía que abarca el 70% del área, con pérdidas de rendimiento difíciles de revertir. Al mismo tiempo, surgen potenciales problemas climáticos en Europa y Rusia, aunque todavía no se confirmaron daños severos en esas regiones.

Brandolin subrayó que “Australia, Argentina y Brasil van a mermar área”, con el agravante de que Australia afronta sequía por el fenómeno de El Niño, lo que puede duplicar el impacto. La experta remarcó que en Argentina, si bien las perspectivas climáticas resultan favorables, la menor fertilización limitará la producción. La proyección ronda entre 18 y 20 millones de toneladas, un número considerablemente menor frente a los 27 millones de la campaña 2026.

Brandolin detalló que ayer para el trigo nuevo hubo un volumen importante de operaciones en USD 230 en todos los futuros. Los exportadores actuaron de forma agresiva ante el temor a no poder sembrar en zonas saturadas de agua y por la preocupación de que posibles lluvias excesivas afecten el cultivo una vez implantado. “Hay miedo de no poder sembrar en algunas áreas muy saturadas de agua o incluso hay productores con miedo a un clima con mucha lluvia que perjudique al cultivo una vez sembrado”, señaló.

Así, aunque abril cerró con un alivio en el ritmo de subas, mayo presenta múltiples desafíos para el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Y si bien para Patiño la incidencia de la carne vacuna es mayor que la de la harina, aseguró que la suba trae fastidio porque el aumento del pan genera una sensibilidad grande y después se traslada a los panificados. “Siempre está la posibilidad de que la industria molinera importe un trigo corrector, con las características que necesita para que la calidad de la harina ande bien en la panadería y en la industria”, sostuvo. Este recurso se ajusta a la política actual del Gobierno, que ya habilitó la importación de carnes y contempla el mismo esquema para el trigo si resulta necesario.

Alivio por costos fijos

La suba del precio del trigo no es la única presión sobre la inflación de mayo. Para el mes en curso se autorizaron diferentes aumentos en costo fijos, el boleto de colectivo en la Ciudad de Buenos Aires aumentó 5,4% mientras que en la provincia lo hizo en 11,6% lo que ejercerán presión sobre el rubro Transporte. Todavía hay expectativa por la decisión que tome YPF respecto al congelamiento de 45 días del precio del combustible, medida que vence en los próximos días.

Se espera por una reunión del directorio de YPF en donde se decida que sucederá con la medida de congelamiento de precios del combustible.Se espera por una reunión del directorio de YPF en donde se decida que sucederá con la medida de congelamiento de precios del combustible.

Aunque el Gobierno tomó diferentes decisiones respecto a los servicios públicos como mayores bonificaciones y nuevos topes en las boletas que podrían ayudar a moderar la subas en el rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles. La semana pasada, se corrigió el cronograma de ajustes en las tarifas de Aysa. El aumento mensual de las facturas pasó del 4% al 3%, en una decisión que impactó directamente en los hogares del AMBA. Esta medida, además de modificar el sendero de actualización original, apuntó a contener la presión inflacionaria en momentos de mayor sensibilidad social. Pero la intervención en las tarifas del agua se complementó con una bonificación extra del 25% en la factura de gas para los usuarios residenciales durante mayo, que se conoció este lunes.

También incluyó bonificaciones en la boleta de la electricidad. Ahora, el sistema otorga subsidios a partir de un bloque de consumo que se amplió de 250 a 300 kilovatios/hora, con una bonificación del 10,5%sobre el precio. Para los usuarios que ya contaban con subsidio, el incremento en la cantidad subsidiada y la bonificación compensan la suba previa del costo de la materia prima, que llegó al 12% 13%. Según fuentes del sector consultadas por este medio, la estrategia busca que el gasto mensual de los hogares no registre un salto relevante, considerando que el invierno suele generar picos en el consumo tanto de gas como de electricidad.

Fuente: INFOBAE

Por: G. Herrera

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