EL RIVAL MÁS EXÓTICO DEL GRUPO H: JORDANIA Y SU HISTÓRICA PRIMERA VEZ EN UN MUNDIAL
La cuenta regresiva para el Mundial 2026 ya comenzó y la Selección Argentina de Lionel Scaloni empieza a estudiar a sus rivales. Entre ellos aparece uno de los seleccionados más llamativos de toda la Copa: Jordania, un país atravesado por la historia milenaria, la tensión geopolítica de Medio Oriente y escenarios naturales que parecen salidos de otro planeta.
Con más de 11 millones de habitantes y ubicado en una zona estratégica del mapa mundial, Jordania será uno de los adversarios de la Albiceleste en el Grupo H. Para muchos futboleros representa una incógnita, pero detrás de esa camiseta roja se esconde una nación con enorme peso simbólico, cultural y político.
Su capital, Amán, es considerada una de las ciudades habitadas más antiguas del planeta. Sus calles mezclan ruinas romanas, mercados tradicionales y modernos edificios que reflejan el crecimiento de un país obligado históricamente a convivir con conflictos regionales. Jordania limita con Siria, Irak, Arabia Saudita, Israel y Cisjordania, convirtiéndose en una pieza clave dentro de una de las regiones más sensibles del mundo.

Desde 1999 el país es gobernado por el rey Abdalá II, integrante de la dinastía hachemita, considerada descendiente directa del profeta Mahoma. Esa herencia le otorga un fuerte valor religioso y político dentro del islam, además de sostener un delicado equilibrio diplomático en Medio Oriente.
Pero Jordania también sorprende por sus paisajes. Allí se encuentra el desierto de Wadi Rum, conocido como el “Valle de la Luna”, una inmensidad rojiza de arena y montañas de piedra que fue utilizada como escenario natural para producciones de Hollywood como Lawrence of Arabia, Rogue One y Star Wars: The Rise of Skywalker. El paisaje parece una postal marciana: dunas interminables, formaciones rocosas gigantes y cielos nocturnos donde las estrellas dominan el horizonte.
Otro de sus íconos naturales es el Mar Muerto, el punto más bajo de la Tierra, ubicado a más de 430 metros bajo el nivel del mar. Su concentración extrema de sal permite que las personas floten sin esfuerzo, convirtiéndolo en uno de los fenómenos naturales más famosos del planeta.

A diferencia de otros países árabes ricos en petróleo, Jordania posee una economía limitada y depende en gran parte del turismo, los servicios y la ayuda internacional. Su territorio es mayormente desértico y menos del 2% cuenta con bosques, una realidad que históricamente lo obligó a convivir con la escasez de agua y recursos naturales.
La selección que hizo historia
En el plano futbolístico, Jordania vive el momento más importante de toda su historia. La selección consiguió clasificarse por primera vez a una Copa del Mundo luego de una enorme campaña en las Eliminatorias Asiáticas. El partido decisivo llegó el 5 de junio de 2025, cuando goleó 3-0 a Omán con una actuación memorable de Ali Olwan, autor de los tres goles del histórico triunfo.
El gran responsable de esta transformación es Jamal Sellami. El entrenador marroquí asumió en 2024 y en pocos meses logró convertir al seleccionado jordano en una de las grandes sorpresas del continente. Hasta entonces jamás había dirigido fuera de Marruecos, pero rápidamente encontró identidad y competitividad en un plantel que empezó a creer en lo imposible.
La máxima figura del equipo es Mousa Al-Taamari, extremo del Stade Rennais y principal emblema futbolístico del país. Su habilidad y desequilibrio le valieron el apodo de “el Messi jordano”. También sobresalen Yazan Al-Naimat, goleador de las Eliminatorias, el delantero Ali Olwan y el arquero Yazeed Abu Laila, pieza clave en la estructura defensiva.
La mayoría de los futbolistas milita en ligas árabes y apenas unos pocos juegan en Europa, una diferencia enorme respecto de las grandes potencias. Sin embargo, el orden táctico y la velocidad de sus atacantes lo convierten en un rival incómodo.
El antecedente más cercano de Jordania soñando con un Mundial había sido rumbo a Brasil 2014. En aquella oportunidad alcanzó el repechaje intercontinental frente a Selección de Uruguay, pero sufrió una dura derrota 5-0 en Ammán y luego empató sin goles en Montevideo. Aquella caída quedó grabada como una herida abierta, aunque también marcó el inicio de un crecimiento sostenido.
Ahora, doce años después, los jordanos vivirán su primera experiencia mundialista y tendrán un estreno de lujo: compartir grupo con la campeona del mundo de Lionel Messi.
El duelo entre Argentina y Jordania se disputará el sábado 27 de junio a las 23 horas en el Dallas Stadium y marcará el cierre del Grupo H. Será un enfrentamiento inédito, ya que ambas selecciones nunca se cruzaron ni en amistosos ni en competencias oficiales FIFA.
Para Jordania, el Mundial representa mucho más que fútbol. Es la posibilidad de mostrarse ante el planeta, de convertir un sueño histórico en realidad y de llevar su bandera desde las arenas del Wadi Rum hasta el escenario más grande del deporte. Un viaje improbable que hoy lo pone cara a cara con Messi y la Argentina campeona del mundo.
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