El temor a salir a la calle y las agresiones cotidianas preocupan a las trabajadoras sexuales de San Juan
Desde AMMAR repudiaron el ataque contra mujeres trans en Buenos Aires y advirtieron que, aunque en la provincia no se registran hechos de violencia física de esa gravedad, persisten los insultos, robos y situaciones de discriminación.
El brutal ataque contra trabajadoras sexuales trans en los Bosques de Palermo volvió a poner en discusión la violencia y la discriminación que enfrenta este sector. En San Juan, referentes de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR) expresaron su preocupación por lo ocurrido y advirtieron que muchas trabajadoras viven con miedo debido a las agresiones verbales y el hostigamiento que sufren a diario.
Mariana Cánovas, secretaria general de AMMAR San Juan y presidenta del Consejo de Diversidad, y Pamela Lencinas, secretaria adjunta de la organización y vicepresidenta del organismo, señalaron que la situación provincial no presenta, hasta el momento, ataques físicos de la magnitud del ocurrido en Buenos Aires. Sin embargo, remarcaron que existen otras formas de violencia que afectan la vida cotidiana de las trabajadoras.
Según explicaron, los robos, los insultos y las expresiones discriminatorias son situaciones frecuentes. Además, advirtieron que el maltrato psicológico genera temor y condiciona la posibilidad de circular libremente por distintos espacios públicos.
“Si bien no está la violencia física, pero la violencia verbal es terrible y la viven a diario, verbal y psicológica”, manifestaron.
Las representantes también señalaron que las personas trans enfrentan dificultades incluso cuando realizan actividades habituales, como caminar por el centro o hacer trámites. En ese contexto, aseguraron que algunas trabajadoras sienten temor de salir a la calle por las burlas y los comentarios que reciben debido a su identidad.
“Las chicas tienen miedo de salir porque siempre está la burla por el solo hecho de ser quienes somos”, expresaron.
El acompañamiento policial y el trabajo territorial
Al analizar la realidad de San Juan, las integrantes de AMMAR destacaron que actualmente mantienen una relación favorable con el Ministerio de Seguridad y la Policía provincial. Indicaron que, a diferencia de años anteriores, dejaron de registrarse detenciones motivadas exclusivamente por el ejercicio del trabajo sexual.
También explicaron que realizan recorridas prácticamente todos los jueves para dialogar con las trabajadoras, conocer sus experiencias y evaluar el trato que reciben de las fuerzas de seguridad. Estos encuentros permiten abordar conflictos con vecinos y establecer pautas de convivencia.
Un ataque que generó repercusiones nacionales
La reacción de las referentes sanjuaninas se produjo luego de que un grupo de jóvenes persiguiera y agrediera a trabajadoras sexuales travestis y trans en los Bosques de Palermo, durante la noche del 31 de octubre y la madrugada del 1 de noviembre.
Las imágenes que circularon en redes sociales mostraron golpes, persecuciones e insultos. Los agresores utilizaron conos de tránsito y distintos elementos contundentes durante el enfrentamiento. En el episodio, un adolescente de 14 años sufrió una lesión leve en la cabeza y fue trasladado al Hospital Fernández.
La Justicia porteña abrió una investigación para identificar a los responsables y determinar si las agresiones estuvieron motivadas por el odio a la identidad de género. Una de las víctimas también cuestionó la demora de la Policía para intervenir.
La alarma por el avance de los mensajes discriminatorios
Para las representantes de AMMAR, lo sucedido en Buenos Aires debe analizarse dentro de un contexto más amplio, marcado por la circulación de discursos de odio y expresiones discriminatorias.
Aseguraron que este tipo de mensajes puede favorecer conductas violentas y generar que algunas personas se sientan habilitadas a burlarse o agredir a quienes consideran diferentes.
Además, advirtieron que el rechazo no afecta únicamente a las personas trans. Según sus testimonios, las trabajadoras sexuales que no pertenecen a ese colectivo también volvieron a experimentar insultos, gritos y situaciones de discriminación que habían disminuido durante un tiempo.
Desde el Consejo de Diversidad agregaron que reciben consultas de familias por situaciones de hostigamiento que afectan incluso a niños y adolescentes, vinculadas con su apariencia, vestimenta o situación económica.
Frente a este panorama, Cánovas y Lencinas insistieron en la necesidad de fortalecer la educación y promover el respeto desde edades tempranas. Consideraron que las redes sociales y la búsqueda de popularidad no deben convertirse en espacios donde se naturalicen las burlas hacia otras personas.
“Lo principal es respeto, que eduquemos a nuestros hijos para que no busquen ser famosos, conocidos influencers, como se les llama hoy en día, a costa de la burla de las demás personas”, concluyeron.
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