Empresarios tomaron nota del discurso de Javier Milei y mantienen expectativas por medidas en 2027
El Presidente anticipó ante el Coloquio de IDEA qué reformas buscará profundizar si es reelecto en 2027. Habló de acelerar las privatizaciones, avanzar con las desregulaciones y reducir el peso del Estado. También ubicó la reforma previsional en un eventual segundo mandato.
Los empresarios que participaron del Coloquio de IDEA se quedaron con varias definiciones que dio Javier Milei sobre lo que hará si consigue un segundo mandato en 2027. El Presidente anticipó que buscará acelerar a fondo las privatizaciones, avanzar con las desregulaciones y continuar con el proceso de reducción del peso del Estado. También confirmó que la reforma previsional quedaría para una eventual segunda gestión.
Este último punto generó una particular atención entre los hombres de negocios, ya que, en función del acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la reforma previsional debería ser presentada hacia fines de 2027. Milei reconoció que existen límites institucionales para avanzar con determinadas reformas, una definición que fue recibida con aplausos en el auditorio. En términos generales, la exposición fue interpretada como una ratificación del rumbo, aunque entre los empresarios persiste el interrogante sobre si alcanzarán los tiempos y si la economía acompañará el proceso.
Durante la presentación también hubo momentos de mayor tensión por las habituales críticas del Presidente a sus adversarios y a los periodistas. Algunos empresarios anticiparon que la exposición podía derivar en una nueva confrontación, aunque José del Río, quien moderó el intercambio, logró encauzarlo. Para este jueves, en tanto, existe expectativa por la presentación de Patricia Bullrich: algunos empresarios la mencionan como una eventual alternativa dentro del oficialismo, aunque no la imaginan por fuera del Gobierno de Milei.
“Entiendo que Milei no destaque los indicadores negativos, pero me preocupa que los niegue”, había sintetizado un importante empresario del sector de servicios antes de la presentación del Presidente. En este sentido, tampoco cayeron muy bien las últimas declaraciones del ministro Luis “Toto” Caputo – calificó al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof como el “Anticristo”-. El comentario es que les preocupa el nivel de “fanatismo” que observa en Caputo. “Parece que sólo busca la aprobación de Milei”.
Quienes han podido conversar con el titular del Palacio de Hacienda a solas confiesan que tampoco se muestra muy receptivo a discutir los problemas del sector real. Aunque, algunos que lo conocen de hace tiempo afirman que “Toto es consciente de las dificultades”.
Lo cierto es que el Presidente, que siempre dice con orgullo que es economista, tiene una mirada vigilante sobre la marcha del programa, “es su plan” y es difícil que dé el brazo a torcer. Aunque, en otras ocasiones supo ser pragmático y adecuar su “modelo” (dejó de lado sus propuestas de cierre del Banco Central y la dolarización).
El mundo empresario, en líneas generales, cree que el Gobierno “va a morir con las botas puestas” aunque esto signifique el riesgo de acrecentar las posibilidades de la oposición, en particular, del kirchnerismo.
Más de un hombre de negocios considera que haciendo responsables a los “kukas” de todos los males, el propio Gobierno termina generando más incertidumbre. Muchos no comprenden por qué se adelantó tanto el clima electoral. La administración Milei necesita que no se llevan a cabo las PASO y por esta razón instaló el tema electoral.
El problema es que los malos datos de la economía “despertaron” al peronismo que hoy, en sus distintas facciones, ya se encuentra activo para dirimir sus internas. “No hay que subestimar al peronismo ya “olió el poder” y van a hacer todo lo posible para obtenerlo” resumía un viejo dirigente político. “Las peleas de hoy serán sepultadas cuando se acerque la hora de las definiciones” y agrega que quien está muy activo trabajando en ello es Sergio Massa.
El temor a que vuelva el peronismo, particularmente la “versión de izquierda” también se instaló entre los empresarios. El riesgo de “un retorno al pasado” fue una estrategia que también utilizó Mauricio Macri y “todos recordamos como terminó”, se comentó en los pasillos del Coloquio.
La preocupación central de los empresarios es la falta de expectativa que genera el gobierno de Milei, falta de esperanza que no es capitalizada por Axel Kicilloff “al menos por ahora”.
Por esta razón, la presentación del presidente y la que brinde el viernes Luis Caputo serán escuchadas con mucha atención esperando discursos más realistas. Aunque hay quienes dicen que los agasajos del gobierno francés, el nivel de empresarios asistentes al Argentina Week y la presencia de tantos gobernadores hará que sea difícil que ambos no caigan en el exitismo habitual cuando se encuentran en el extranjero.
Quizás prudentemente, los paneles de este Coloquio se centran en el futuro, como dijo el presidente de Toyota Argentina, Gustavo Salinas: “En esta ocasión, la propuesta busca mirar el largo plazo, siempre con una visión propositiva”.
Pero, en los pasillos, como siempre, estalla la coyuntura.
Fuente: Ámbito
OP: Sebastián Almada
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