Escándalo en Floresta: All Boys y Godoy Cruz empataron sin goles tras una insólita polémica con celulares y 23 minutos de interrupción
En un partido caliente correspondiente a la fecha 33 de la Primera Nacional, el árbitro Nicolás Lamolina cobró un penal sobre el final, pero dio marcha atrás tras un tumulto histórico en el que jugadores y allegados le mostraron repeticiones desde teléfonos celulares dentro del campo de juego.
El partido disputado en el estadio Islas Malvinas entre All Boys y Godoy Cruz, clave para los objetivos de ambos equipos en la Primera Nacional, terminó empatado sin goles pero completamente opacado por un escándalo arbitral que rozó lo insólito.
El punto de inflexión ocurrió a los 43 minutos del complemento (a falta de dos minutos para el cierre del tiempo reglamentario), cuando el árbitro Nicolás Lamolina sancionó un penal a favor del “Tomba” por una supuesta infracción de Iván Zafarana sobre Axel Rodríguez, además de expulsar al defensor local. Sin embargo, las imágenes y el desarrollo de la jugada evidenciaron rápidamente que el contacto se había producido fuera de los límites del área.
La decisión desató la furia inmediata de los futbolistas y del cuerpo técnico del “Albo”. La situación escaló a niveles poco vistos en una cancha de fútbol cuando Zafarana, ya expulsado, regresó al terreno de juego portando un teléfono celular con la transmisión de LPF Play para intentar demostrarle al juez que la falta había sido afuera. A esta iniciativa se sumó Héctor Capurro, exdirigente del conjunto local, quien también le acercó su dispositivo para exhibirle las imágenes. En medio del clima cada vez más caliente, el técnico Fabián Nardozza terminó expulsado por sus reclamos y el árbitro debió ser resguardado por efectivos policiales.
Al no haber VAR en la categoría, la incertidumbre se prolongó durante una interrupción extraordinaria de 23 minutos (que luego se estiró hasta los 26 minutos totales de parate). Pese a que en un principio se mantuvo firme, Lamolina finalmente dio marcha atrás tras reunirse con su juez de línea, quien le ratificó que en el momento del contacto visualizó que la falta había sido fuera. De este modo, el juez anuló el penal, sancionó un tiro libre frontal y dispuso diez minutos de adición.
Una vez finalizado el encuentro, Lamolina se refirió a la polémica y aclaró los motivos de su decisión: “Nunca vi el celular. Ojalá pudiera ver un celular a cinco metros y con una jugada que me congelan que no sé si es antes o después de lo que pasó”, comenzó explicando en una entrevista con TyC Sports. A su vez, remarcó: “Cuando vi el celular busqué todo el tiempo mirar para otro lado. Mirar a la nada porque sabía que si miraba el teléfono iban a pensar que cambié la decisión por eso y sería gravísimo”. Por último, justificó que el cambio de fallo obedeció estrictamente al trabajo en equipo y al diálogo con su asistente: “Le pregunté ‘¿qué tan convencido estás de que viste que fue afuera?’. Él me responde ‘en el momento del contacto visualizo que la falta fue afuera’. Por eso y entendiendo el trabajo en equipo confié en lo que me dijo”.
A pesar de las explicaciones arbitrales y de la corrección del fallo, el cierre quedó marcado por los reclamos airados de los jugadores de Godoy Cruz —con reproches como “tenés que morir con lo que viste”— en el marco de un final escandaloso que dejó el juego en segundo plano.
OP: Juan Pablo Amaya
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