Espectáculo natural: comenzaron a llegar los primeros pingüinos a las costas de Chubut

De a poco arriban a las costas para tomar posesión de los nidos en la zona de Punta Tombo y Punta Clara, al sur de Rawson. El pico de la colonia puede alcanzar el millón de ejemplares.

 

Los primeros pingüinos de Magallanes de la temporada comenzaron a llegar a la costa chubutense para tomar posesión de los nidos en la zona de Punta Tombo y Punta Clara, 80 km. al sur de Rawson, la capital provincial, donde se produce la mayor concentración de la especie.

Los pobladores rurales de la zona tomaron las primeras imágenes en las que se ve a los ejemplares en buenas condiciones de salud, sin signos de heridas o empetrolamiento, con buena talla y «bien gorditos», según describió Mónica, de la estancia «Punta Clara».
Los primeros en llegar son los machos, que toman posesión del nido y preparan el sitio donde recibirán a su pareja para compartir luego del apareamiento y la incubación por turnos.

Los nidos se realizan tras una cuidadosa excavación que se hace en la vegetación achaparrada de la zona, particularmente en yaoyiones (o llaollines), es decir, arbustos propios de la región árida que oficia de «techo» del hogar.

Se estima que en el apostadero de Punta Tombo y su vecina Punta Clara, la colonia en su pico de población llega al millón de ejemplares, por lo que es considerado uno de los lugares más importantes del mundo para los pingüinos de Magallanes.

Estas pintorescas aves tienen el hábito de volver al mismo nido todos los años.

Por ahora se registró en los nidos la presencia de machos, pero en los próximos días comenzará el «desembarco» de las hembras que en semanas comenzarán a poner dos huevos y comenzarán los 40 días de incubación compartida.

Una vez que rompan la cáscara de los huevos y vayan apareciendo los integrantes de la nueva camada, también será tarea compartida de la pareja la vigilancia de los pichones, la preservación del nido y la alimentación de la cría.

Estos pichones nacen cubiertos de un plumón gris oscuro que en febrero lo mudan por un plumaje juvenil que les permitirá realizar sus primeras incursiones en el mar para buscar su propio alimento a la espera de adquirir el plumaje adultoque obtendrán -si sobreviven a las duras condiciones- recién el año que viene.

La pingüinera de Punta Tombo quedó habilitada el viernes pasado para el turismo, tras un acto que se realizó en Trelew, la ciudad cabecera de la comarca.

Fuente: TÉLAM
Por: Graciela Herrera

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