Estanflación y sus posibles repercusiones en los argentinos: Perspectiva de un economista sanjuanino

El reciente aviso del presidente electo, Javier Milei, sobre un eventual proceso de estanflación durante la primera mitad de su mandato ha suscitado preocupaciones y dudas entre los argentinos. Para comprender este término y anticipar sus efectos en la economía ,  conversamos con el economista de San Juan, Luis Aveta, quien brindó una explicación detallada del concepto y señaló sus posibles consecuencias en los bolsillos de la población.

 

 

Aveta explicó que la estanflación se manifiesta cuando tanto la actividad económica como la demanda de bienes y servicios experimentan una disminución simultánea, mientras los precios continúan aumentando y persiste una abundancia de dinero en circulación. Este fenómeno, comparado con el final del Gobierno de Macri, implica una desaceleración del comercio, la industria y el turismo.

 

El economista señaló que en la actualidad, el motor de la actividad económica en Argentina es la obra pública. Si esto se reduce significativamente, como ha sugerido Milei, se produciría un marcado descenso en la oferta de bienes y servicios, lo cual podría, gradualmente, contener la inflación, dado que la población no dispondría de recursos para afrontar los aumentos, generando así una restricción por una demanda disminuida.

 

Haciendo una analogía gráfica, Aveta ilustró la situación como conducir a alta velocidad y frenar bruscamente frente a una pared, lo que resultaría en numerosos impactos negativos como un aumento considerable del desempleo y el cierre de muchas empresas, especialmente aquellas que dependen del Estado.

 

El primer impacto palpable de la estanflación, según el economista, será una disminución del poder adquisitivo de la población. Es probable que los incrementos salariales no se equiparen con la inflación, lo que provocaría una disminución real en la capacidad de compra, especialmente para aquellos vinculados al sector estatal. Mientras tanto, los trabajadores del sector privado podrían negociar acuerdos para mantener actualizados sus ingresos.

 

Aveta también proyectó que el índice de precios al consumidor para noviembre podría alcanzar el 15%. Durante este proceso, anticipó que las categorías más afectadas por los aumentos serán alimentos y combustibles.

 

En relación al dólar, advirtió que seguirá el ritmo de la inflación. Predijo que el dólar oficial cerraría el año en torno a los $700, y si Milei logra unificar los tipos de cambio, en junio de 2024, la divisa podría llegar a los $2.000. Por este motivo, se consideró que sería oportuno adquirir dólar blue en el momento actual.

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