Exjefe de Policía de Brasilia apuntó contra el Ejército por proteger a manifestantes

El Mundo

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El exjefe de la Policía de Brasilia, Fabio Augusto Vieira, declaró ante la Policía Federal que el Ejército impidió el arresto de cientos de extremistas que invadieron el Palacio del Planalto en un intento de golpe de Estado, informó la prensa.

Vieira está preso por supuesta “omisión dolosa” de la Policía de Brasilia ante el ataque de activistas de los palacios de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial ocurridos el domingo 8 de enero en el centro de Brasilia.

Luego de los ataques miles de militantes se refugiaron en un campamento ubicado frente al Cuartel General del Ejército, hasta donde se trasladó la Policía de Brasilia.

Según dijo Vieira durante un interrogatorio hecho por la Policía Federal, soldados del Ejército impidieron el arresto de los extremistas que buscaron refugio en el campamento, informó hoy el grupo Globo que tuvo acceso a la declaración.

Cientos de bolsonaristas acamparon durante meses frente a los cuarteles del Ejército para intentar incitar la movilización de las tropas en favor de un golpe de Estado. Tras el ataque en Brasilia, la Corte ordenó desalojarlos.

Cientos de bolsonaristas acamparon durante meses frente a los cuarteles del Ejército para intentar incitar la movilización de las tropas en favor de un golpe de Estado. Tras el ataque en Brasilia, la Corte ordenó desalojarlos.

Afirmó Vieira que antes del intento de golpe, el Ejército ya había impedido en dos ocasiones que la Policía brasileña desmonte el campamento establecido el 30 de octubre cuando Luiz Inácio Lula da Silva derrotó en un balotaje al entonces presidente, Jair Bolsonaro, que buscaba un segundo mandato.

El Ministerio de Justicia determinó la intervención federal de la Seguridad de Brasilia el 8 de enero, cuando fue removido Vieira quien luego fue arrestado por orden de la Justicia.

Según el ministro de Justicia, Flavio Dino, gracias a la cobertura dada por el Ejército cientos de activistas bolsonaristas lograron darse a la fuga entre la noche del 8 de enero y la mañana del 9 de enero.

Durante dos meses y medio los militantes estuvieron alojados en ese acampe que finalmente fue levantado el 9 de enero a la tarde, cuando unas 1,2 mil personas fueron arrestadas y el grueso de las mismas permanece presa en el presidio de Papuda, en las afueras de Brasilia.

Por: Rodo Galdeano
Fuente: Ámbito

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