Fabricantes de mosto ven una oportunidad histórica en el proyecto que impulsa el uso de jugos naturales
Desde la CAFEM destacaron el potencial impacto económico y sanitario de la iniciativa que busca incentivar el uso de mosto y otros jugos de frutas en la elaboración de bebidas analcohólicas.
La industria del mosto sigue con atención el avance del proyecto de ley presentado en el Congreso de la Nación que propone fomentar el uso de jugos naturales de frutas como endulzantes en bebidas analcohólicas. En el sector aseguran que la iniciativa podría generar un fuerte impulso para las economías regionales y abrir un nuevo mercado para la producción local.
La propuesta, impulsada de manera conjunta por legisladores nacionales de San Juan y Mendoza, plantea modificaciones a la Ley de Impuestos Internos con el objetivo de otorgar beneficios fiscales a las empresas que incorporen jugos naturales en sus procesos productivos. Entre los cambios previstos figura una reducción de hasta el 60% en la carga impositiva para las bebidas que utilicen estos ingredientes.
Desde la Cámara Argentina de Fabricantes y Exportadores de Mosto de Uva (CAFEM), su presidente, Martín Materia, manifestó expectativas favorables respecto del tratamiento legislativo y consideró que el proyecto presenta diferencias sustanciales respecto de intentos anteriores que no lograron avanzar.
Un beneficio para la salud y las economías regionales
Para el dirigente empresario, uno de los principales aspectos positivos de la iniciativa es la posibilidad de promover alternativas más saludables en la industria alimentaria.
“Lo vemos como una medida positiva porque puede posicionar a la Argentina entre los países que avanzan en políticas destinadas a proteger la salud de la población”, sostuvo.
Sin embargo, el impacto no se limitaría al plano sanitario. Materia destacó que la propuesta podría generar nuevas oportunidades comerciales para diversas regiones productoras del país. Además de San Juan y Mendoza, donde se concentra la elaboración de mosto de uva, también se verían beneficiadas provincias como Río Negro, vinculada a la producción de mosto de manzana y pera, y las provincias del Litoral, con fuerte presencia de cítricos.
Según estimaciones preliminares mencionadas por el titular de la CAFEM, la aprobación de la ley podría incrementar entre un 20% y un 25% el volumen de mosto de uva destinado al mercado interno. Se trata de una cifra significativa para una actividad que, en los últimos cinco años, produjo alrededor de 100.000 toneladas anuales.
Un proyecto con mayores posibilidades
La idea de promover el uso de mosto como endulzante no es nueva. En 2015, una iniciativa similar conocida como la “Ley del Mosto” no logró reunir los consensos necesarios para convertirse en ley.
No obstante, Materia considera que el escenario actual es diferente. Según explicó, la nueva propuesta incorpora mecanismos más modernos para la aplicación de impuestos y contempla a otras regiones productoras, ampliando la base de apoyo político y sectorial.
“Desde lo técnico el proyecto está bien elaborado. Es distinto al anterior y cuenta con el respaldo de otras provincias, algo que no ocurrió en el pasado. Eso permite llegar al Congreso con más fuerza”, afirmó.
Aun así, reconoció que el debate legislativo no estará exento de tensiones, especialmente por los intereses vinculados a otros tipos de endulzantes utilizados actualmente por la industria, como el jarabe de maíz de alta fructosa.
¿Está preparada la industria para una mayor demanda?
La eventual aprobación de la norma también abre interrogantes sobre la capacidad productiva del sector para responder a un incremento del consumo interno.
Actualmente, una parte importante del mosto producido en San Juan y Mendoza se destina a la exportación. Si el mercado local comienza a demandar mayores volúmenes, será necesario redefinir estrategias productivas tanto en la industria como en el sector primario.
Para Materia, la capacidad industrial existe, aunque las decisiones de inversión y expansión dependerán en gran medida de las señales que reciba el productor.
“La industria está preparada para absorber una mayor demanda. La principal incógnita pasa por la finca, porque el productor deberá evaluar si conviene incrementar la producción pensando en un mercado que podría requerir más uva destinada a mosto”, explicó.
Mientras el proyecto comienza su recorrido legislativo en Buenos Aires, en el sector mantienen una mirada optimista. Aunque reconocen que la discusión parlamentaria será determinante, consideran que la iniciativa reúne condiciones favorables para avanzar y convertirse en una herramienta de impulso para las economías regionales y la industria del mosto.
Op: Juan Llarena
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