Por Liliana Franco

La directora gerente del FMI Kristalina Georgieva, en declaraciones a la Agencia Reuters, reiteró que las conversaciones que se llevan a cabo con Argentina son “constructivas” pero que todavía hay “mucho por hacer”,

Asimismo, sostuvo que la Argentina elabora su propio programa (económico) para atacar distintos desafíos entre ellos la inflación y la pobreza. Aclaro que “no será un programa del Fondo” lo que eventualmente se acuerde.

Respecto a si es posible esperar pronto un acuerdo, la titular del FMI señalo: “Lo que hemos logrado hasta ahora es un entendimiento común de la importancia de trabajar hacia un programa que mejore significativamente los fundamentos macroeconómicos de Argentina y coloque a Argentina en un buen camino para recuperarse de esta crisis”

La titular del organismo evitó dar una respuesta concreta sobre los tiempos al decir : “Un programa que, como dijo el presidente Fernández después de las elecciones, cuenta con un amplio apoyo social y político. Hemos trabajado hasta ahora de forma constructiva, pero queda mucho por hacer.”.

Precisó a continuación que está muy definido que el objetivo del FMI que es “ayudar a la gente de Argentina” ante los problemas que enfrenta. Indicó que los problemas “van desde la inflación, la escasa participación del sector privado y la pobreza abarca al 40% de los argentinos”.

En este sentido, indicó que “Entonces, estamos pensando en un programa de equilibrio para abordar estos problemas que enfrenta Argentina. Un programa que es todo de Argentina, no es un programa del Fondo. Es solo un programa que Argentina apoya ampliamente y posee y es probable que tenga éxito”, afirmó Kristalina.

¿Existe el riesgo de que las demandas del Fondo empujen a que Argentina defaultee o provoque que los argentinos salgan a la calle a protestar?, fue la pregunta de la periodista de Reuters.

“Estamos muy bien definidos en nuestro objetivo, y es ayudar al pueblo argentino a enfrentar los problemas que Argentina tiene. Estamos en conocimiento de que estos problemas van desde la inflación hasta una participación insuficiente del sector privado en la búsqueda del crecimiento, hasta la pobreza: el 40% de la población argentina es pobre”

Para luego aclarar que: “Entonces, estamos pensando en un programa que sea equilibrado para abordar estos problemas que enfrenta Argentina y un programa que sea propiedad de Argentina. No es un programa del fondo. Es sólo un programa que Argentina apoya ampliamente y posee que probablemente tenga éxito.”

Tiempos

Este sábado llegará a Washington la misión argentina integrada por funcionarios tanto del Ministerio de Economía como del Banco Central para ir avanzando en los detalles del programa.

En principio, esta es una de las tantas reuniones que se vienen manteniendo desde que, luego del resultado electoral de las elecciones legislativas, el presidente Alberto Fernández anunció la intención de enviar al Parlamento en los primeros días de diciembre un plan plurianual (que contenga las metas macroeconómicas en principio conversadas con el FMI) para la aprobación legislativa.

Claramente se observa una aceleración de las conversaciones con el organismo y prueba de ello fue la reunión de 12 horas que mantuvo el ministro Martín Guzmán y la titular de la misión Julie Kozack en Roma, en ocasión de la cumbre del G20.

En la Casa Rosada el optimismo lleva a decir que “podría haber un acuerdo con el FMI en diciembre”, y que se podría lograr acordar el texto de la carta de Intención.

Es más, señalan que vendría en la última semana de diciembre una misión del organismo –requisito para la firma de la carta intención-.

En principio, se estima que la llegada de esta misión podría implicar que se arribó a un acuerdo que se plasma en lo que se conoce como “staff level agreement” (acuerdo con el staff) que incluye una carta de intención que sobre las políticas que el gobierno está dispuesto a aplicar bajo el programa acordado con el FMI. La carta de intención hace parte de lo que es elevado al Board para su consideración.

De cumplirse este cronograma estiman que el Directorio podría tratarlo en la primera reunión después de las vacaciones por las Fiestas, es decir a mediados de enero.

Esto lleva a pensar que a los primeros días de febrero el Poder Ejecutivo podría enviar el acuerdo con el FMI al Parlamento. De cumplirse este cronograma para marzo ya se contaría con el programa aprobado, se entusiasman.

Otras versiones más cautelosas hablan de que “a lo sumo para marzo se estaría discutiendo en el Parlamento”.

En donde habría consenso es que los tiempos se han acelerado y, la respuesta positiva de los mercados, da cuenta que las negociaciones parece que van rumbo a lograr un acuerdo.

Op: Rosales Zamira