Incertidumbre en Calingasta por la suspensión del traslado de mineral entre Hualilán y Casposo
La interrupción temporal de los envíos afecta el esquema de procesamiento utilizado por Challenger Gold y genera preocupación entre empresas proveedoras que ya tenían contratos en marcha. Aún no existe una explicación oficial sobre los motivos ni sobre la duración de la medida.
La decisión de suspender temporalmente el traslado de mineral desde el proyecto Hualilán hacia la planta de Casposo encendió señales de alerta en Calingasta, donde proveedores y prestadores de servicios observan con preocupación el impacto que la medida podría tener sobre la actividad económica local.
La operatoria formaba parte del esquema de molienda por peaje (toll milling) implementado por la compañía Challenger Gold para acelerar la producción de oro mientras avanza el desarrollo integral del yacimiento ubicado en Ullum. A través de este mecanismo, el mineral extraído era transportado hasta la planta de Casposo para su procesamiento, permitiendo adelantar etapas productivas sin necesidad de esperar la construcción de una planta propia.
Sin embargo, durante los últimos días los envíos fueron interrumpidos y comenzaron a multiplicarse las versiones sobre las posibles causas de la decisión. Desde la Cámara de Servicios Mineros de Calingasta (CASEMICA) indicaron que hasta el momento no recibieron información oficial por parte de las empresas involucradas y que las explicaciones que circulan provienen únicamente de trascendidos del sector.
Entre las hipótesis que manejan distintos actores vinculados a la actividad aparece la posibilidad de que la suspensión esté relacionada con la ley del mineral, es decir, con la concentración de metales valiosos presentes en la roca extraída.
Cuando esos niveles resultan inferiores a los previstos inicialmente, la rentabilidad del transporte y del procesamiento puede verse afectada, obligando a revisar aspectos técnicos y económicos de la operación. Según las versiones que circulan en el sector, la estrategia sería acumular un mayor volumen de material antes de retomar los envíos hacia Casposo, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente.
La falta de certezas genera inquietud entre los proveedores locales, especialmente porque numerosos contratos vinculados al transporte y a los servicios asociados ya habían comenzado a ejecutarse. Desde CASEMICA advirtieron que la paralización ya tiene consecuencias concretas para empresas que se preparaban para participar activamente de la operatoria.
El esquema logístico había comenzado a funcionar en febrero y contemplaba el traslado de unas 720.000 toneladas de roca mineralizada durante un período estimado de tres años. Para ello se había previsto la participación de diversas firmas sanjuaninas encargadas del transporte y de otras tareas complementarias.
Precisamente, uno de los aspectos más destacados del acuerdo entre Hualilán y Casposo era su potencial para generar empleo y movimiento económico en Calingasta, donde muchas empresas habían invertido recursos y planificación para responder a la demanda generada por el proyecto.
Mientras tanto, la principal preocupación pasa por la ausencia de definiciones sobre el futuro de la operación. Desde el sector empresario sostienen que aún no existe información oficial que permita determinar si la suspensión será transitoria o si podría extenderse por un período más prolongado.
La expectativa ahora está puesta en una comunicación formal por parte de las compañías involucradas que permita despejar dudas y brindar previsibilidad a los proveedores que dependen de la continuidad del esquema de procesamiento para sostener su actividad.
Op: Juan Llarena
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