Inflación de septiembre: por la suba de las naftas y los alimentos estiman que se acercará al 2 por ciento
Hay mediciones privadas cercanas al 3% mensual en precios de alimentos mientras la petroleras ya anunciaron aumentos en combustibles . Economía se atiene a que el guarismo se irá acercando al 1% mensual
Luego del 1,7% que marcó la inflación en agosto, el Gobierno espera consolidar una tendencia de desaceleración de precios. Pero los relevamientos de las consultoras marcan fuertes presiones en Alimentos y bebidas, a lo que ahora se sumó el aumento de los combustibles. Frente a ello, ya se estima que el dato de septiembre volvería a ubicarse cerca del 2 por ciento.
El principal impulso dentro de la medición de LCG provino de bebidas e infusiones para consumir en el hogar, que acumularon un aumento de 14% en el promedio de las últimas cuatro semanas hasta la cuarta semana de septiembre. La magnitud de esa variación contrastó con la registrada por otros rubros de la canasta. Las verduras subieron 3,5% en el mismo período, mientras que condimentos y otros productos alimenticios avanzaron 3,1 por ciento.
El relevamiento de Analytica también identificó cambios dispares entre las categorías relevadas. Las verduras encabezaron los aumentos, con una variación de 12,8% en el promedio de cuatro semanas. Las frutas acumularon un incremento de 3,8% durante el mismo período. Entre los segmentos con aumentos más bajos figuraron carnes y derivados, con una variación de 1%, y aceites, grasas y mantecas, con una suba de 0,7 por ciento.
Frente a estos registros, Analytica proyecta que la inflación en septiembre se va a ubicar en 2%. Ese resultado superaría el dato de agosto, cuando la inflación fue de 1,7%. Y si bien implicaría una leve aceleración intermensual, demostraría las dificultades que enfrenta el Gobierno para consolidar una tendencia a la baja de precios.
Además de la presiones de alimentos y bebidas, el jueves pasado, Shell, Axion y Puma aumentaron sus precios entre 2% y 5%, según confirmaron fuentes de la industria a Infobae, en medio de la escalada del precio internacional de petroleo que llego a ubicarse en USD 105.
La suba introdujo un nuevo elemento de presión sobre los costos del resto de la economía. Los combustibles forman parte de la estructura de gastos de distintas actividades y los cambios en los surtidores pueden tener impacto en los precios de otros bienes y servicios.
Por el momento, YPF no modificó sus valores al público hasta ese momento. La empresa concentra el 55% del mercado minorista de combustibles, por lo que su decisión quedó bajo atención tras los ajustes aplicados por las otras tres petroleras.
Para saber el impacto sobre la inflación, Claudio Caprarulo, economista de Analytica, sostuvo que era necesario esperar al cierre de septiembre para calcular el efecto de los ajustes en los combustibles y que la mayor parte del traslado se concentraría en octubre. “Hay que esperar al cierre del mes para terminar de estimar el impacto, el cual lógicamente se trasladará principalmente a octubre”, afirmó.
Caprarulo también se refirió a las previsiones tributarias para el próximo año: “Es importante señalar que para el año que viene 1/3 del aumento en la presión tributaria se estima que vendrá del aumento en la recaudación en el impuesto a los combustibles, principalmente por la actualización de los montos que lo determinan”.
La expectativa oficial
A pesar de la presión de alimentos y bebidas y de los aumentos del precio del combustible, en el Gobierno tienen una proyección diferente respecto a lo que va a suceder con la inflación en los próximos meses. En una entrevista con A24, Federico Furiase, afirmó que el índice dejó atrás el piso de 2% mensual y que se movió en una franja de entre 1,5% y 2 por ciento.
La expectativa del funcionario quedó por debajo de los números que proyectaron las consultoras privadas. Los relevamientos de Analytica y LCG ubicaron el comportamiento de los alimentos en niveles que volvieron a acercar la expectativa mensual al 2 por ciento.
Furiase sostuvo que la continuidad del orden fiscal y monetario resultaba central para la trayectoria futura de los precios: “Hay que estar tranquilos, que manteniendo el orden fiscal y monetario, es cuestión de tiempo que la inflación va a converger a niveles internacionales”.
En el proyecto de presupuesto 2027 que se presentó en el Congreso, el Gobierno proyecto que en 2026 la inflación anual cerrara en 29%. Sin embargo, cumplir con ese objetivo resultará difícil dado que en el último cuatrimestre del año el Índice de Precios al Consumidor (IPC) debería ubicarse en 1,6 por ciento según calculó Analytica
Fuente: Infobae
OP: Sebastián Almada
Los comentarios están cerrados.