Investigan a una maestra jardinera por la presunta sustracción y venta de útiles escolares de una escuela estatal

La docente Rocío Anabel Sánchez quedó formalmente imputada por el delito de peculado tras una denuncia realizada por las autoridades del ENI N° 62. Los elementos sustraídos, que incluían materiales didácticos y juegos, eran ofrecidos a la venta a través de redes sociales como Facebook Marketplace y WhatsApp.

La Justicia de San Juan avanzó en la investigación contra una docente de nivel inicial acusada de sustraer libros, útiles y diversos elementos de trabajo pertenecientes al jardín de infantes donde prestaba funciones, para luego comercializarlos de manera ilegal por internet.

El caso se judicializó a través de la Unidad Fiscal de Delitos Especiales, interviniendo los fiscales y la ayudante fiscal a cargo del expediente. En una audiencia reciente, el fiscal Iván Grassi solicitó que la docente, identificada como Rocío Anabel Sánchez —titular de la Escuela de Nivel Inicial Enrique Mosconi (ENI N° 62)—, sea imputada por el delito de peculado, fijándose un plazo de investigación penal preparatoria de ocho meses. La jueza de garantías interviniente, Carolina Parra, resolvió hacer lugar a la imputación y estableció reglas de conducta obligatorias para la acusada mientras avanza el proceso.

El origen de la investigación La causa se originó a partir de las actuaciones internas del Ministerio Educación y de la denuncia institucional presentada el pasado 29 de abril de 2026, luego de que las autoridades escolares detectaran las publicaciones sospechosas a finales de septiembre de 2025.

De acuerdo con los elementos recolectados en el expediente, los artículos ofrecidos en redes sociales —bajo la lupa a través de informes de empresas de telefonía y peritajes digitales vinculados a la línea de la docente— formaban parte del material didáctico asignado a la sala de tres años a su cargo.

Entre los elementos secuestrados y reconocidos mediante inventarios y testimonios figuran acuarelas, marcadores, crayones, juguetes, material de librería y juegos de madera para muñecas. Este último elemento clave fue identificado por una emprendedora local que previamente lo había donado a la institución educativa.

La investigación continuará durante los próximos meses con peritajes complementarios para determinar con exactitud el perjuicio ocasionado y las responsabilidades penales correspondientes.

POR LIC. EUGENIA VILA

Los comentarios están cerrados.