Investigan una seguidilla de estafas a jubiladas en Rivadavia con el engaño del familiar internado

Dos mujeres de 72 y 83 años fueron víctimas de una misma modalidad delictiva en menos de una semana. Los estafadores simularon emergencias médicas de sus hijos y lograron que entregaran dinero, ropa y otros elementos a un motociclista que pasó a retirarlos por sus domicilios.

La Justicia investiga una serie de estafas telefónicas ocurridas en Rivadavia que tuvieron como víctimas a dos jubiladas y que fueron ejecutadas mediante una idéntica modalidad basada en el engaño y la manipulación emocional.

Los hechos se registraron con apenas una semana de diferencia y presentan llamativas similitudes. En ambos casos, los delincuentes contactaron a mujeres de edad avanzada para hacerles creer que sus hijos atravesaban una grave situación de salud y requerían dinero de manera urgente para afrontar una intervención quirúrgica.

El episodio más reciente ocurrió este miércoles en el barrio Natania 15. Según la denuncia, una mujer de 83 años recibió una llamada en la que un hombre fingió ser su hijo y, entre lágrimas, le aseguró que se encontraba internado por una complicación médica. Instantes después, otro individuo tomó la comunicación y se presentó como el médico responsable de una supuesta cirugía de urgencia.

Bajo ese relato, los estafadores convencieron a la jubilada de reunir dinero y pertenencias para asistir al supuesto paciente. Minutos más tarde, un motociclista pasó por la vivienda y retiró 100.000 pesos en efectivo, además de bolsos con ropa, zapatillas y sábanas.

La maniobra es prácticamente idéntica a la denunciada el pasado 10 de junio por otra mujer de 72 años domiciliada en Villa Los Lirios. En aquella oportunidad, los delincuentes se hicieron pasar por personal administrativo de un centro de salud y luego la comunicaron con quien aparentaba ser su hijo accidentado.

Movilizada por la situación, la víctima reunió sus ahorros, que ascendían a 400.000 pesos, junto con elementos de cama y ropa para una presunta internación. Todo fue entregado a un motociclista que se presentó en su domicilio pocos minutos después de la llamada.

En ambos episodios, las víctimas descubrieron la estafa cuando lograron comunicarse con sus verdaderos hijos, quienes se encontraban en perfecto estado de salud y desconocían por completo lo ocurrido.

Ante las coincidencias en el modo de operar y las características aportadas sobre el presunto retirador, un hombre que se movilizaba en una motocicleta de baja cilindrada, las autoridades decidieron unificar las investigaciones. El objetivo es identificar y detener a los integrantes de una banda que tendría como principal objetivo a personas mayores, aprovechándose de la preocupación y vulnerabilidad de las víctimas para concretar los engaños.

 

 

Op: Juan Llarena

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