La abstención crece en Brasil y suma incertidumbre a las elecciones
La participación electoral no es igual entre todos los sectores de la población y podría modificar la diferencia entre Lula y Flávio Bolsonaro en las urnas.
La alta abstención puede convertirse en un factor decisivo en las elecciones presidenciales de Brasil de 2026, especialmente si la disputa entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro llega a ser ajustada. El comportamiento de quienes no concurran a votar podría modificar el resultado respecto de lo que anticipan las encuestas, ya que la ausencia no se distribuye de manera uniforme entre los distintos grupos del electorado.
La abstención ya impactó en 2022
En las elecciones de 2022, el 20,9% de los brasileños habilitados no fue a votar en la primera vuelta. La cifra fue suficiente para generar diferencias importantes entre las proyecciones de los sondeos y el resultado en las urnas. Las encuestas le otorgaban a Lula una ventaja de 14 puntos sobre Jair Bolsonaro, pero al final, la diferencia fue de poco más de cinco puntos.
El perfil de los electores que se abstienen también resulta relevante. Según datos del Tribunal Superior Electoral (TSE), el 54% de quienes no votaron en la primera vuelta de 2022 tenía como máximo estudios primarios, mientras que el 35% tenía más de 60 años. Se trata de grupos en los que Lula suele obtener mejores resultados en las encuestas, por lo que una participación menor podría modificar el peso de ese electorado.
La abstención tampoco se comporta igual entre hombres y mujeres. En 2022, el 21,2% de los hombres habilitados no concurrió a las urnas, frente al 19,7% de las mujeres. La diferencia cobra importancia porque las mujeres representan el 52,6% del padrón electoral brasileño.
Los independientes muestran menor interés
Otro elemento que puede influir es el interés por la elección. Una encuesta de Quaest mostró diferencias entre los distintos electorados: el 55% de los votantes bolsonaristas dijo estar interesado en los comicios, frente al 50% de quienes apoyaban a Lula. Entre los votantes de derecha que no se identifican con Bolsonaro, el nivel llegó al 49%, mientras que entre los electores de izquierda que no respaldan a Lula fue del 48%.
Los independientes aparecen como uno de los grupos con menor interés. Solo el 20% manifestó estar interesado en las elecciones. Además, el 26% de ellos dijo que votaría en blanco o nulo o que directamente no concurriría a votar. En contraste, esa respuesta alcanzó apenas al 1% entre los lulistas y no fue registrada entre los bolsonaristas.
Elecciones Brasil: la abstención aumenta y cambia según la región
La abstención viene aumentando de manera sostenida en Brasil. En 2006 fue del 16,7% y luego pasó al 18,1% en 2010, 19,4% en 2014, 20,3% en 2018 y 20,9% en 2022. El crecimiento se produjo incluso mientras aumentaba el nivel educativo promedio de la población.
La distribución territorial de los ausentes tampoco permite anticipar por sí sola a qué candidato podría perjudicar una mayor abstención. En los 200 municipios con los porcentajes más altos de personas que no votaron en 2022, Lula ganó en 163 y Bolsonaro en 37. Sin embargo, esas localidades concentraron apenas el 2,4% de todos los electores que se ausentaron.
Si se toma en cuenta la cantidad absoluta de personas que no fueron a votar, el panorama cambia. Entre los 20 municipios que reunieron el mayor número de ausentes, Bolsonaro se impuso en 12 y Lula en ocho. Esos distritos concentraron el 21,7% de toda la abstención registrada en el país.
Por eso, el impacto electoral de la abstención dependerá de quiénes sean los votantes que finalmente decidan no concurrir a las urnas. La distribución geográfica no alcanza para determinar un efecto concreto sobre Lula o Flávio Bolsonaro y será necesario observar el comportamiento de los electores en cada región y sección electoral.
Fuente: Ámbito
Op. F. Casas
Los comentarios están cerrados.