La Corte anuló un juicio millonario contra una bodega sanjuanina y rechazó la demanda de Iberte Bajada:

Fraccionadora San Juan evitó devolver casi 600.000 dólares tras un fallo del máximo tribunal provincial, que revocó dos sentencias favorables a la empresa de Juan José Retamero por considerar que no existió un incumplimiento contractual.

La Corte de Justicia de San Juan puso fin a un millonario litigio entre la empresa Iberte S.R.L. y Fraccionadora San Juan al anular las sentencias dictadas en primera y segunda instancia y rechazar la demanda presentada por la firma del empresario Juan José Retamero, propietario del proyecto minero Gualcamayo.

Con esta decisión, la bodega sanjuanina no deberá devolver los 573.674,50 dólares reclamados por Iberte —una cifra que hoy ronda los 1.000 millones de pesos— y, además, la empresa demandante deberá afrontar las costas de todas las instancias del proceso.

El conflicto judicial se originó en 2023, a raíz de un contrato para la provisión de poco más de 25 millones de litros de vino. Según el expediente, Iberte había adelantado 600.000 dólares para la operación, pero solo se entregaron 142.300 litros. Ante la falta de cumplimiento del acuerdo, la firma reclamó la devolución del dinero.

Fraccionadora San Juan sostuvo desde el inicio que ese desembolso constituía un anticipo del contrato y que la continuidad de las entregas dependía de un “plan de cargas” que debía presentar Iberte y que nunca fue confeccionado.

Tanto el juez de primera instancia como la Sala IV de la Cámara Civil consideraron que existió un incumplimiento por parte de la bodega y ordenaron reintegrar el dinero. Sin embargo, la empresa recurrió ante la Corte de Justicia.

La Sala I del máximo tribunal, integrada por Guillermo De Sanctis, Daniel Olivares Yapur y Juan José Victoria, hizo lugar al recurso y resolvió directamente el fondo de la controversia, sin reenviar el expediente a otro tribunal.

En su sentencia, los ministros concluyeron que la cláusula referida al “plan de cargas” no imponía una obligación de cumplimiento inmediato, sino que preveía una instancia posterior de coordinación entre ambas partes. Por ello, entendieron que no podía atribuirse un incumplimiento contractual a Fraccionadora San Juan.

Además, remarcaron que durante el proceso no se aportaron pruebas suficientes para demostrar que la bodega hubiera incumplido con la entrega del vino comprometido, por lo que resolvieron revocar las sentencias anteriores y rechazar la demanda.

El litigio en San Juan no es el único frente judicial que mantiene Iberte. La empresa también sostiene una disputa con Fecovita en Mendoza, donde reclama millonarias indemnizaciones por un frustrado proyecto de exportación y por presuntos daños derivados de ese conflicto comercial.

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