La industria puede enfrentar un escenario de parates productivos por la ola de frío y el precio del gas

Las pymes se abastecen de las mismas redes que dan el servicio a las casas. Ante un pico de demanda por el frío, las distribuidoras tienen que priorizar los domicilios y las fábricas tienen que recurrir al GNL, cuyo precio se multiplicó por efecto de la guerra en Irán.

El pico del frio invernal y la guerra se combinan para generar el peor escenario para la industria. Y es que ante el aumento de la demanda domiciliaria de gas y la suba de los precios, las empresas se enfrentan a un potencial escenario de freno de actividad, que según pudo saber Ámbito preocupa al sector.

La mayoría de las pymes que operan con gas para sus procesos industriales tienen contratado el abastecimiento con distribuidoras, que están obligadas a mantener el servicio domiciliario. Ante un pico de demanda tienen que optar por dar suministro a las casas.

Las grandes industrias, como la siderurgia, tienen su “propio caño” conectado al de los grandes transportadores y por eso no tienen problema. La situación adversa se concentra en las pequeñas empresas, que se nutren de la misma red que el domiciliario.

Se estima que las industrias consumen unos 35 millones de metros cúbicos de gas al día, sobre un total de 120 millones a nivel nacional.

La oferta de gas está compuesta por la producción local de Vaca Muerta y el importado por barcos. El GNL para la industria pasó de unos u$s4 el millón de BTU a u$s24s tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Y como el Gobierno nacional se ha corrido absolutamente del rol de administrador de los recursos, las pymes se enfrentan a dos escenarios posibles: pagar el precio internacional imposible o parar la producción.

Preocupación en la industria

Según indican fuentes del mercado, las distribuidoras estarían indicando a sus clientes pymes que reduzcan el consumo o lleven a cero mientras se atraviesa el pico de frío, lo que puede derivar en una profundización de la caída de la actividad manufacturera.

La oferta del gas es despareja a nivel nacional: mientras que al sur los precios se ubican a unos u$s4 o u$s5 el millón de BTU, debido a que toman el compuesto de Vaca Muerta, en la medida en que se va hacia el norte del país los precios suben porque sube el costo del transporte. En vez del gas red, las empresas tienen que recurrir a GNL.

El precio del gas y el frio ponen en jaque la producción de las pymes industriales.

El precio del gas y el frio ponen en jaque la producción de las pymes industriales.

Las versiones en la industria indican que desde la Secretaría de Energía se plantea una solución de mercado pura: que las pymes paguen el valor del producto. El Estado no va a intervenir para evitar el corte se suministro.

En principio, no sería un problema de falta de oferta, sino del costo del gas industrial y un entramado de redes complicado. Hacen falta obras sobre todo en distribución. Esto podría generar un escenario de freno de producción.

El problema con el frío y el gas no es nuevo. En 2005, la Argentina enfrentó una crisis similar. Un cuello de botella en la oferta. Suspendió la exportación a Chile, cortó a industrias y mantuvo el servicio para las casas. Uno de los puntos a tener en cuenta es que las generadoras de gas de ciclo combinado funcionan a gas. En aquel año también se enfrentaron problemas de cortes de electricidad e incremento de importaciones de fuel oil para hacer funcionar las centrales.

La mirada de un experto

El ex secretario de Energía Emilio Apud explicó a Ambito que el problema de la falta de gas se va a resolver en 2028 cuando se terminen una serie de obras en marcha. Mientras tanto hay que sobrellevar el momento. “Hasta 2028 esto va a ser así. Se está trabajando en la infraestructura de evacuación. Gas hay en Vaca Muerta”, señala.

“Cuando viene el frío se enfrían los caños y baja la presión y por eso hay menos suministro”, explicó Apud al describir el efecto del frio. El especialista consideró que las empresas que tengan contratos interrumpibles van a sufrir cortes.

Fuente: ÀMBITO

Por: G. Herrera

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