La nueva ley penal juvenil abre la puerta a una posible reducción de la condena del asesino de Talia Recabarren
La Corte de Justicia de San Juan revisa la pena de Ángel Morales, condenado a 16 años por el femicidio cometido cuando tenía 17 años. Con la entrada en vigencia del nuevo régimen penal juvenil, el máximo castigo para adolescentes será de 15 años, lo que podría obligar al tribunal a aplicar la ley más benigna.
La revisión de la condena de Ángel Morales por el femicidio de Talia Recabarren podría convertirse en uno de los primeros casos de San Juan alcanzados por la nueva Ley Penal Juvenil. La norma, sancionada este año y que comenzará a regir el próximo 5 de septiembre, establece que ninguna persona que haya cometido un delito siendo adolescente podrá recibir una pena privativa de la libertad superior a los 15 años.
Fuentes judiciales consultadas señalaron que esa modificación legal podría ser tenida en cuenta por la nueva sala de la Corte de Justicia que analiza el expediente. De ser así, la condena de 16 años impuesta a Morales podría reducirse a 15, en aplicación del principio de la ley penal más benigna previsto en el artículo 2 del Código Penal.
El caso fue tratado este martes en una audiencia encabezada por los jueces Guillermo De Sanctis, Marcelo Lima y el camarista Eduardo Raed. Tras escuchar a las partes, el tribunal quedó en condiciones de analizar el expediente y dictar una resolución en los próximos meses.
La revisión de la condena fue ordenada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en abril de 2024. El máximo tribunal hizo lugar a un planteo de la defensora oficial Mariela López, quien cuestionó el fallo mediante el cual la Corte sanjuanina había elevado de 10 a 16 años la pena fijada originalmente por el entonces juez de Menores Jorge Toro.
En aquella resolución de 2019, la Corte provincial sostuvo que Morales presentaba un perfil de alta peligrosidad y justificó el incremento de la condena al considerar que debía continuar un prolongado tratamiento de resocialización.
Antes de la audiencia de este martes, la madre de Talia, representada por su abogada, solicitó ser incorporada como querellante y pidió la suspensión del acto procesal. Sin embargo, el planteo fue rechazado por la nueva sala de la Corte al entender que el juicio ya concluyó y que el único objeto del trámite es revisar la pena impuesta.
Durante la audiencia, la defensa de Morales insistió en que corresponde restablecer la condena original de 10 años dictada por el juez de Menores. En cambio, la fiscal Liliana Marinero sostuvo que debe mantenerse la pena de 16 años fijada por la Corte provincial.
No obstante, el escenario cambió con la sanción de la nueva Ley Penal Juvenil. Además de reducir la edad de imputabilidad a 14 años, la norma prohíbe expresamente la prisión perpetua para adolescentes y fija un límite máximo de 15 años de prisión para cualquier delito, incluso cuando la escala penal prevista para los adultos sea superior.
Morales tenía 17 años cuando asesinó a Talia Recabarren en 2016, por lo que fue juzgado bajo el régimen penal juvenil. Como la condena aún no quedó firme y continúa en revisión, distintos especialistas sostienen que la Corte deberá considerar la legislación vigente al momento de dictar el nuevo fallo.
Ese criterio encuentra respaldo en el artículo 2 del Código Penal, que establece que, si entre la comisión del delito y la sentencia entra en vigencia una ley más favorable para el condenado, debe aplicarse esa norma. Incluso dispone que, si la modificación legal se produce durante el cumplimiento de la pena, esta deberá adecuarse al nuevo máximo previsto.
Con ese marco legal, la posibilidad de que la condena de Morales sea reducida de 16 a 15 años pasó a formar parte del debate que ahora deberá resolver la Corte de Justicia de San Juan.
Op: Juan Llarena
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