La receta de Messi para la final del Mundial: “Fui aprendiendo que se pierde más de lo que se gana”
Con una serenidad absoluta en Nueva York, el capitán argentino le restó dramatismo a la presión y palpitó el choque ante España: "El rival juega, pero nosotros tenemos nuestras armas".
A menos de 48 horas de la gran final del Mundial 2026, Lionel Messi volvió a ponerse frente a los micrófonos en Nueva York. Lejos del discurso triunfalista o la ansiedad que suele rodear a un partido de esta magnitud, el capitán de la Selección Argentina eligió hablar desde la experiencia y la madurez, transformando una conferencia de la FIFA en una verdadera lección de liderazgo.

Acompañado por Lionel Scaloni y Emiliano “Dibu” Martínez, el ’10’ fue recibido con una estruendosa ovación por parte de los fanáticos que colmaron el auditorio, obligando a interrumpir el inicio del evento. Tras las risas y el ida y vuelta de Scaloni con el público, Messi tomó la palabra para transmitir un mensaje de absoluta calma.
Desmitificar la presión: la filosofía del capitán
Al ser consultado sobre cómo convive el plantel con la exigencia de revalidar el título, el astro argentino invitó a reflexionar sobre la verdadera esencia del deporte:
“Crecimos jugando al fútbol con mucha pasión, con muchas ganas de divertirnos y pasarla bien. Nunca pensamos en la presión, siempre lo vivimos como algo natural. Somos un grupo competitivo, nos gusta ganar, pero entendemos que esto es un deporte colectivo y que el rival también juega. No siempre se puede ganar”, analizó con serenidad.
Para Messi, el camino recorrido y los tropiezos del pasado han sido fundamentales para afrontar este presente con los pies sobre la tierra. “Fui aprendiendo que se pierde más de lo que se gana. Eso me hizo crecer como persona y como jugador”, aseguró, desarmando cualquier tipo de dramatismo antes de salir a la cancha.
El respeto por España y el cruce con una joya
A la hora de analizar al rival del domingo, Messi no ahorró elogios para el recambio generacional de la selección española, encarnada en la figura de Lamine Yamal (19 años), con quien protagoniza una de las coincidencias más increíbles del fútbol: una foto benéfica de hace casi dos décadas, cuando el hoy delantero del Barcelona era apenas un bebé.
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Elogios al juvenil: “Es una locura que haya pasado eso. Lamine es un grandísimo jugador, uno de los referentes del fútbol mundial con apenas 19 años. Tiene toda una carrera por delante para hacer historia”.
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La estrategia argentina: “Intentaremos hacer un gran partido para que no tenga su mejor versión. Sabemos lo difícil que es porque España tiene un gran juego, pero nosotros tenemos nuestras armas”.
El consejo de Scaloni y el cierre ideal
La tónica descontracturada de la jornada sumó un capítulo especial cuando el extenista Novak Djokovic intervino para preguntarles cómo blindar la mente antes de una final del mundo. La respuesta del cuerpo técnico argentino volvió a exhibir la misma sintonía de paz que profesa su capitán. “Mañana sale el sol siempre. No vale la pena preocuparse por lo que pase”, resumió Scaloni de manera contundente.
Con esa receta basada en el disfrute, el respeto por el rival y la templanza ante la adversidad, la Scaloneta se enfoca en el último paso. Argentina ya está en la final y, más allá de los imponderables del juego, el líder del equipo ya dejó en claro que la gloria se construye sabiendo competir.
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