Lo detuvieron por intentar robar en un supermercado de Capital, pero recuperó la libertad horas después

El sospechoso había salido del Servicio Penitenciario Provincial hacía aproximadamente una semana y media. Durante el episodio habría forcejeado con un empleado y amenazado de muerte a los trabajadores y a otras personas que estaban en el comercio. La Fiscalía aplicó un criterio de oportunidad y dispuso que no continuara detenido.

Un nuevo episodio de inseguridad generó preocupación entre los trabajadores de un supermercado de Capital, luego de que un hombre fuera sorprendido cuando presuntamente intentaba llevarse mercadería sin pagar. Lo que comenzó como un intento de robo terminó con un enfrentamiento físico, amenazas y una decisión judicial que despertó fuertes cuestionamientos entre los empleados.

El hecho tuvo lugar el lunes 2 de noviembre, cerca de las 20.05, en el supermercado Fuentes, situado en avenida Alem 1099 Sur. El sospechoso fue identificado como Alfredo Emanuel Vargas, quien, según el testimonio de uno de los trabajadores, había recuperado la libertad del Penal de Chimbas hacía alrededor de una semana y media, tras cumplir una condena.

De acuerdo con la denuncia, un empleado advirtió que el hombre escondía distintos productos entre sus prendas e intentaba retirarse del establecimiento sin abonarlos. Cuando lo enfrentó para impedir que se llevara la mercadería, se produjo un forcejeo durante el cual algunos artículos, entre ellos jabones y detergentes, terminaron en el suelo.

La situación se agravó cuando Vargas intentó escapar. Según el relato del trabajador, se sacó el buzo para desprenderse del agarre y lanzó golpes y codazos contra quienes buscaban retenerlo. Finalmente, un proveedor que se encontraba en el lugar intervino y le cerró el paso. Entre ambos consiguieron reducirlo y mantenerlo en el supermercado durante unos 20 o 25 minutos, hasta que llegó la Policía.

Durante el enfrentamiento, el empleado aseguró haber recibido amenazas de muerte. Según su declaración, el sospechoso le manifestó que sabía dónde vivía y que conocía sus movimientos. También habría intimidado a mujeres que estaban realizando compras en el establecimiento.

La decisión judicial que generó malestar

Luego del procedimiento, los trabajadores esperaban que Vargas fuera trasladado al sistema de Flagrancia para responder por el intento de robo y las amenazas denunciadas. Sin embargo, según la versión del comerciante, el ayudante fiscal Alejandro Solera comunicó que no consideraba de interés mantenerlo detenido y resolvió su liberación mediante la aplicación de un criterio de oportunidad.

La determinación provocó indignación entre los empleados, quienes cuestionaron que el hombre recuperara la libertad pese a la gravedad de los episodios denunciados y a que había salido de prisión hacía pocos días.

Posteriormente, la Policía labró una contravención por disturbios y trasladó al sospechoso a la Comisaría 3ª. No obstante, el comerciante indicó que desde esa dependencia le anticiparon que alrededor de las 22.30 también sería liberado.

El caso volvió a poner en discusión la preocupación de los comerciantes por los hechos de inseguridad y, especialmente, por las situaciones de violencia y amenazas que pueden producirse cuando los trabajadores intentan evitar un robo.

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