Un sujeto fue condenado en un juicio abreviado por violencia de género, pero quedó libre

Le rompió los dientes, la mordió y le dejó los ojos morados. La historia de dolor y violencia que dejó a una mujer sin dientes y con una cicatriz por una mordida.

 

Un hombre, expareja y padre de los hijos de una mujer (víctima de violencia de género) fue condenado en un juicio abreviado por lesiones gravísimas y lesiones leves, en contexto de violencia intrafamiliar, pero quedó libre. Es que la sentencia fue de tres años condicional.

 

El condenado, Emanuel Rubia, fue juzgado por cuatro hechos puntuales que dejaron a la mujer con graves secuelas. La historia de violencia que rodeó a esta madre de tres niños, comenzó en el año 2018. Según expresó el parte del caso, la víctima estaba en la casa de la madre de su pareja en Pocito.

 

Allí comenzaron a discutir, la madre del violento les pidió que se calmen y cuando la mujer le dijo que no se metiera, Rubia le dio un golpe de puño en la boca que la llevó a perder dos piezas dentarias.

 

Recién durante este 2022 se tuvo conocimiento de tres hechos más que lo llevaron a ser condenado. En marzo, la víctima cansada de que Rubia no trabaje y de que vivan de la Asignación Universal por Hijo le recriminó que deje el celular y se vaya a buscar un empleo.

 

Ante la inacción de Rubia, la víctima le quitó el celular y este le mordió la mano hasta provocarle una herida. “Hasta el día de la fecha, la mujer tiene una cicatriz del ataque”, expresó el parte.

 

Luego de este episodio, se registraron dos hechos más en el mes de junio: primero Rubia le dio un golpe de puño en los ojos y tras verla herida se fue a comer un asado con un amigo. La mujer desde Pocito viajó a La Bebida para ver a su madre, pero el segundo ataque del día se dio cuando Rubia vio que la mujer había comprado regalos por el Día del Padre.

 

Esperó que se baje de un remis y luego la tiró al piso y comenzó a darle patadas hasta que la madre de la víctima y una vecina intervinieron y llamaron al 911. Pero, el móvil ´policial llegó y el agresor había escapado.

 

Finalmente, la víctima realizó las denuncias y las situaciones relatadas permitieron encuadrar los hechos, objeto de investigación en la figura de lesiones gravísimas agravadas por el vínculo y lesiones leves agravadas por vínculo.

 

Por lo que, Emanuel Rubia fue condenado a tres años de prisión condicional y deberá en el término de cuatro años cumplir las siguientes reglas de conducta: constituir domicilio real y someterse al cuidado de patronato correspondiente. Abstenerse de usar estupefacientes y del consumo en forma abusiva de bebidas alcohólicas. Prohibir el acercamiento o cualquier tipo de contacto con la víctima, tanto en la vía pública por el lugar donde se cometieron los hechos o al domicilio particular de la víctima.

 

“Asimismo prohibir cualquier tipo de acto turbatorio, por cualquier medio, redes sociales, telefonía fija, móvil, por si o por interpósita, persona con relación a la víctima. Y como obligación deberá cumplir con las obligaciones alimentarias en relación a los tres hijos que tienen en común con la denunciante”, expresó el parte de Flagrancia.

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