MAXITRIUNFO DE RIVER ANTE CARABOBO EN LA ÚLTIMA JUGADA CON UN GOL DE SALAS Y VIÑA DE ARQUERO
River Plate se llevó un triunfo por 2 a 1 muy especial desde lo emotivo y lo simbólico en su visita al venezolano Carabobo, ya que lo hizo en el sexto y último minuto de descuento a través de un tanto de Maximiliano Salas, cuando estaban 10 contra 10, con el uruguayo Matías Viña como arquero improvisado por la expulsión de Santiago Beltrán, y después de que a “Juanfer” Quintero le atajara un penal en el primer tiempo el guardavallas argentino Lucas Bruera.
Eduardo Coudet le apuntó a este cuarto partido del Grupo H de la Copa Sudamericana poniendo el foco en otro lado, más precisamente en el clásico del próximo domingo en el Mas Monumental ante San Lorenzo, por los octavos de final del Torneo Apertura, por lo que eligió llevar a Venezuela a un equipo totalmente alternativo, pese a que su rival, Carabobo, llegó a esta fecha apenas un punto por debajo en la tabla de posiciones.
El retorno de Maximiliano Meza después de una larga recuperación por lesión, la conformación de la dupla central con el juvenil Facundo González y el experimentado campeón mundial Germán Pezzella, una dupla ofensiva integrada por dos chicos como Santiago Lencina y Joaquín Freitas, más las vueltas a la titularidad de Juan Fernando Quintero y Matías Viña, más la inclusión por primera vez como titular del joven necochense de La Dulce, Lucas Silva, de sólido desempeño como volante central, conformaron el esqueleto de un equipo siempre bien respaldado por el arquero Santiago Beltrán.
Pero esa apuesta le salió bien al “Chacho”, porque durante la primera media hora de partido el conjunto riverplatense fue muy superior al venezolano, y si no alcanzó la ventaja en ese lapso fue simplemente porque después de un codazo aplicado por el defensor argentino Ezequiel Neira al uruguayo Viña que el árbitro paraguayo Derlis López sancionó como penal a instancias del VAR, el colombiano Quintero remató la falta al medio y el arquero Lucas Bruera, hermano de Facundo, el delantero de Barracas Central, lo rechazó con la pierna derecha.
El también argentino Bruera hizo gestos ostentosos después de la atajada que levantaron a la parcialidad local, que no excedía de los 10.000 aficionados simplemente porque esa es la capacidad máxima del Polideportivo Misael Delgado, un estadio que no tiene cabeceras y en caso de pasar de ronda, Carabobo no podrá utilizarlo porque a partir de los octavos de final la capacidad mínima exigida por Conmebol es de 20.000.
Iban 25 minutos cuando “Juanfer” malogró una instancia de máxima ventaja para poner a su equipo adelante en el marcador, lo que le permitió a los locales levantar su nivel de juego para terminar emparejando el desarrollo en el cuarto de hora final.
Y justo sobre los 45 minutos el volante venezolano Edson Castillo le aplicó un planchazo a Freitas y vio la tarjeta roja, lo que le abrió un panorama superador a los “millonarios” de cara al complemento.
Y de hecho todos esos buenos augurios se hicieron realidad ráidamente en el segundo tiempo, porque apenas transcurridos una docena de minutos llegó un córner desde la derecha de Quintero que conectó al gol “Maxi” Meza (luego entró su hermano Juan Cruz) con un preciso cabezazo.
Todo estaba a pedir de River entonces, la punta holgada en el grupo, un gol y un hombre de más en la cancha, y a empezar a pensar en el futuro inmediato que se llama San Lorenzo.
Pero entonces el técnico Daniel Farías, hermano de César, el actual entrenador del Barcelona ecuatoriano, antes de la media hora dispuso el ingreso de Joshua Berrío, y con ello el partido giraría 180 grados.
En los cinco minutos posteriores a su ingreso, Berrío primero hizo amonestar a Viña, después Juan Cruz Meza le cometería un penal que el argentino Matías Núñez transformó en el empate, e instantes después hizo expulsar al arquero Beltrán cuando salió a cortarlo fuera del área como último hombre.
River pasó entonces de príncipe a mendigo en un rato, porque para colmo de males había realizado ya los cinco cambios y no podía reemplazar a Beltrán por Ezequiel Centurión, por lo que iba a terminar jugando con el uruguayo Viña en el arco.
Todo bien hasta el arranque del segundo tiempo, todo mal después para River, y cuando parecía que iba a volverse a Buenos Aires mascullando bronca, uno de los ingresados, alguien que estaba muy relegado desde la época de Marcelo Gallardo como lo es Maximiliano Salas, se convirtió en héroe literalmente en la última jugada del partido, cuando anticipó de zurda al arquero Bruera aprovechando un pelotazo largo de Facundo González y marcó el tanto de una victoria que parecía cercana al principio y lejana al final. No hubo tiempo ni para que Carabobo sacara del medio.
Y en definitiva, con los regresos al gol de los “Maxi”, Meza y Salas, al “Chacho” se le alinearon algunos planetas que no estaban en fila, porque hasta podría hacer volver al arco a Franco Armani en el próximo encuentro de esta Sudamericana ante Bragantino, dentro de dos semanas en el Mas Monumental.
Y a propósito de los brasileños, este mismo jueves aplastaron en simultáneo a Blooming, como visitantes, por 6 a 0, quedando entonces las posiciones con River en el primer puesto con 10, puntos, seguido por Bragantino y Carabobo con 6, aunque los venezolanos con peor diferencia de gol, mientras que los bolivianos cierran con 1.
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