La junta militar defendió la ejecución de opositores: «Merecían varias penas de muerte»

El Mundo

Las cuatro personas ejecutadas por la junta que gobierna Myanmar, entre ellas dos destacados opositores, merecían «varias penas de muerte», declaró este martes un vocero militar tras una oleada de críticas de la comunidad internacional.

«Si comparamos su pena con otros casos de pena de muerte, cometieron crímenes para los cuales deberían de haber sido condenados a muerte varias veces», indicó Zaw Min Tun en una conferencia de prensa.

«Hirieron a inocentes de manera cruel. Hubo demasiados pérdidas que no pudieron ser reemplazadas», añadió sobre lo que fue la primera aplicación de la pena de muerte en el país en décadas.

La junta birmana es acusada de librar una sangrienta represión contra sus opositores con más de 2.000 civiles muerto

«El tribunal dictó la pena de muerte después de otorgarles el derecho de defenderse en cada etapa del procedimiento judicial (…). Pudieron apelar y presentar una carta de petición», dijo Zaw Min Tun.

Entre los cuatro ejecutados estaba Phyo Zeya Thaw, un pionero del rap en ese país y exdiputado del partido prodemocracia de la derrocada líder y Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi. También estaba Kyaw Min Yu, una figura de la oposición conocido como «Jimmy».

Las ejecuciones fueron las primeras en más de 30 años en ese país y la junta no precisó cómo ni cuando se realizaron, informó la agencia de noticias AFP.

Human Rights Watch calificó las ejecuciones como «un acto de absoluta crueldad».

La directora para Asia de la ONG, Elaine Pearson, pidió a la comunidad internacional «mostrar a la junta que habrá una rendición de cuentas por sus crímenes».

«Estos actos perversos deben marcar un punto de inflexión para la comunidad internacional. El statu quo de la inacción internacional debe rechazarse con firmeza», reaccionó Tom Andrews, relator especial de Naciones Unidas sobre derechos humanos en Myanmar.

Desde el golpe de Estado del 1 de febrero de 2021, decenas de personas fueron condenadas a muerte por tribunales cuya legitimidad es cuestionada por la comunidad internacional.

La junta birmana es acusada de librar una sangrienta represión contra sus opositores con más de 2.000 civiles muertos y más de 15.000 detenidos desde que tomaron el poder, según una ONG local.

Por: Rodo Galdeano
Fuente: Télam

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