Pablo Alcala “Se les inventó una causa disciplinaria genérica para despedirlos”
El abogado defensor sostiene que la empresa violó la legislación laboral y confirmó que avanzan mediaciones obligatorias por los despidos en el Hospital Rawson
El conflicto por los despidos de trabajadores del servicio de limpieza, de la empresa ISCOT en el Hospital Rawson sumó un nuevo capítulo judicial. Según explicó el abogado Pablo Alcalá, el estudio jurídico que encabeza representa actualmente a 50 de los 130 empleados desvinculados de la empresa Isco, que tenía a su cargo el contrato de limpieza en el hospital.
De acuerdo con el letrado, la empresa comunicó los despidos invocando una causa disciplinaria genérica, lo que —según sostuvo— podría contradecir lo establecido por la legislación laboral. “Se les impuso una causal de sanciones disciplinarias de forma generalizada, algo que la Ley de Contrato de Trabajo no permite”, afirmó.
La situación se agrava, indicó Alcalá, porque los trabajadores aseguran haber cumplido con sus tareas durante todo el mes de enero sin haber percibido el salario correspondiente. Además, señaló que tampoco se abonaron las liquidaciones finales, vacaciones ni el aguinaldo proporcional.
Ante este escenario, el estudio jurídico inició 50 mediaciones judiciales obligatorias, instancia previa antes de avanzar con demandas formales en la Justicia laboral. Las audiencias de conciliación están previstas para la próxima semana.
El abogado también explicó que, al revisar los registros de organismos como AFIP y ANSES, detectaron que el sueldo de enero figura como liquidado y con los aportes previsionales declarados. Sin embargo, los trabajadores afirman que ese dinero nunca fue depositado en sus cuentas.
“En los sistemas aparece el salario declarado y los aportes pagados, pero los empleados no cobraron. Estamos hablando de ingresos de carácter alimentario”, remarcó.
Respecto a la continuidad laboral, Alcalá indicó que solo una parte del personal fue absorbida por la nueva empresa que tomó el servicio de limpieza, mientras que la mayoría quedó desvinculada. Entre los afectados hay trabajadores con antigüedades que van desde cinco hasta más de veinte años, con un promedio superior a diez años de servicio.
Mientras se aguardan las audiencias de conciliación, los trabajadores continúan reclamando el pago de los salarios adeudados y las indemnizaciones correspondientes, en un conflicto que podría avanzar hacia la vía judicial si no se alcanza un acuerdo.
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