Pericias que hicieron la diferencia: el aporte de ANIVI en la condena al abusador serial
La fiscal Andrea Insegna remarcó que el trabajo interdisciplinario fue esencial para sostener la acusación y alcanzar una pena unificada de 36 años de prisión.
En las causas por abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes, la prueba suele representar uno de los mayores desafíos para la Justicia. Los hechos ocurren, en muchos casos, en ámbitos privados y llegan a investigarse tiempo después, cuando las evidencias físicas ya no existen. En ese escenario, las pericias médicas y psicológicas adquieren un valor determinante.
Tras la condena unificada de 36 años de prisión impuesta a un abusador serial en San Juan, la fiscal de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) ANIVI, Andrea Insegna, destacó el trabajo realizado por el equipo interdisciplinario del organismo durante la investigación.
En diálogo con sanjuan8.com, la representante del Ministerio Público Fiscal aseguró que el aporte de las profesionales fue decisivo para sostener la acusación durante el juicio.
“Resultó fundamental el engranaje probatorio técnico. La declaración y los informes de las médicas y de las psicólogas que intervinieron y asistieron a los niños en el ámbito especializado de ANIVI fueron las piezas clave para sostener la acusación y lograr que el peligroso delincuente permanezca tras las rejas por las próximas décadas”, afirmó Insegna.
La fiscal explicó que las evaluaciones realizadas por el equipo especializado permiten aportar evidencia técnica en expedientes donde el testimonio de las víctimas debe ser analizado con protocolos específicos y criterios científicos. Ese trabajo, señaló, resulta indispensable para fortalecer las investigaciones y brindar mayores herramientas a los tribunales al momento de dictar sentencia.
En este caso, los informes periciales contribuyeron a sostener las imputaciones más graves contra el acusado, condenado por abuso sexual con acceso carnal reiterado, agravado por la guarda y la convivencia, en concurso con promoción de la corrupción de menores.
Durante el debate quedó acreditado que el hombre aprovechaba los vínculos de confianza con sus parejas para quedar al cuidado de los hijos de ellas y cometer los abusos de manera sistemática.
La condena también permitió unificar las penas que el imputado ya registraba por delitos similares cometidos en Córdoba, en 2011 y 2016, y en San Juan, donde había sido condenado en 2021 y 2022. El último juicio abordó los abusos sufridos por dos hermanos que tenían 7 y 4 años al momento de los hechos. Aunque ese expediente concluyó con una pena de 15 años de prisión, la unificación de todas las sentencias derivó en una condena única de 36 años de cumplimiento efectivo.
Desde ANIVI recordaron que quienes conozcan o sospechen que un niño, niña o adolescente puede estar siendo víctima de abuso sexual pueden solicitar orientación o realizar una denuncia comunicándose al teléfono 0264 427-5493.
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