Desde las pymes de San Juan aseguraron que la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei no generará un aumento inmediato en las contrataciones, aun cuando el proyecto ya obtuvo media sanción en el Senado y aprobación general en Diputados, y debe regresar a la Cámara Alta para su tratamiento definitivo.
Con buena parte del recorrido legislativo avanzado en el Congreso de la Nación Argentina, referentes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y de la Unión Industrial de San Juan señalaron que el principal condicionante para la generación de empleo sigue siendo la recuperación del consumo interno.
Las expectativas laborales ya eran moderadas antes del debate parlamentario. Sectores vinculados al comercio, la industria y la construcción habían advertido que no preveían un repunte del empleo durante el primer semestre del año.
Comercio: alivio por los cambios en juicios laborales
Carlos Iramain, referente mercantil de CAME en San Juan, consideró que la reforma “era necesaria”, aunque reconoció que algunos puntos fueron modificados durante el debate legislativo. Señaló que uno de los aspectos más valorados por el sector es la reducción de los costos asociados a juicios laborales.
“El temor a los procesos judiciales era un factor importante en la decisión de no incorporar personal. Podía comprometer tanto el negocio como el patrimonio personal”, explicó. Sin embargo, aclaró que no espera un efecto inmediato en la contratación: “No es algo que se dé de un día para el otro. Todo dependerá de la demanda y del nivel de actividad de cada empresa”.
Además, remarcó que aún son necesarios cambios en materia impositiva, tanto a nivel nacional como provincial y municipal, para mejorar la competitividad de las pymes.
Industria: capacidad ociosa y caída del consumo
Por su parte, Leonardo de la Vega sostuvo que la industria continúa operando con niveles de actividad reducidos y que la prioridad sigue siendo la recuperación de la demanda.
“El común denominador es que las empresas están a media máquina, esperando que se reactive el consumo”, describió. Según indicó, la crisis ha generado capacidad instalada ociosa y, en algunos casos, pérdida de puestos de trabajo ante la imposibilidad de sostener ventas, en un contexto de mayor apertura de importaciones.
Si bien reconoció que la modernización de las normas laborales era un reclamo histórico del sector, planteó que los cambios actuales responden más a acuerdos políticos recientes que a los pedidos específicos de las pymes industriales. Además, advirtió que todavía analizan el alcance definitivo del texto, dado que podría sufrir modificaciones en el trámite legislativo.
En ese marco, los referentes coincidieron en que cualquier mejora en el empleo dependerá menos de la reforma en sí y más de la recuperación del consumo y de la rentabilidad de las empresas en los próximos meses.
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