Reverdece El Mogote cuando vecinos de Chimbas celebran la primavera con una masiva jornada ambiental y comunitaria
Con una gran convocatoria que incluyó un picnic a la canasta, familias enteras se sumaron al Voluntariado Verde en el Vivero Municipal de la Delegación Este para plantar especies nativas y recuperar espacios públicos.
El verde del departamento de Chimbas cobró un nuevo sentido este fin de semana. Lejos de los festejos tradicionales, un numeroso grupo de vecinos de diferentes barrios decidió celebrar la llegada de la primavera de una manera diferente: arremangándose las manos y poniendo en marcha el Voluntariado Verde, una iniciativa que transformó el Vivero Municipal de El Mogote en un auténtico hervidero de participación ciudadana y conciencia ambiental.
La convocatoria, impulsada de forma conjunta entre la comunidad y la Delegación Este, logró reunir a familias enteras, niños y adultos mayores en una jornada que hibridó el trabajo colectivo con la camaradería de un picnic a la canasta. Lejos de ser una simple tarea de mantenimiento, la propuesta buscó resignificar los espacios verdes como puntos de encuentro y pertenencia social.
Manos a la tierra: Entre senderos nativos y futuro deportivo
El cronograma de actividades estuvo marcado por la diversidad de tareas. Por un lado, los voluntarios se concentraron en la limpieza integral y acondicionamiento de un sendero exclusivo para la puesta en valor de flora autóctona. Paralelamente, se llevó a cabo la siembra de esquejes, un eslabón clave dentro de la cadena productiva del vivero que permitirá abastecer de especies arbóreas a las plazas y paseos públicos de todo el departamento en los próximos meses.
Pero la agenda ecológica no estuvo sola. Para sumar un atractivo recreativo que convoque a las juventudes y familias, los participantes colaboraron activamente en la nivelación y preparación de una cancha de fútbol dentro del predio, dejándola lista y operativa para el uso de la comunidad.
La mirada institucional: Construir comunidad desde la raíz
Presente en el predio, la intendenta de Chimbas, Daniela Rodríguez, acompañó de cerca las labores y valoró el compromiso de los vecinos. En diálogo con los presentes, la jefa comunal enfatizó que el verdadero motor del cambio radica en la acción conjunta:
“Cuidar el ambiente también es construir comunidad y generar lugares que después todos podamos disfrutar. Cuando los vecinos participan, se apropian del lugar y lo sienten como propio, ese espacio empieza a tener otra vida”, reflexionó.
Desde el municipio adelantaron que esta experiencia en El Mogote forma parte de una agenda estratégica más amplia, cuyo objetivo es descentralizar las iniciativas ecológicas y trasladarlas de manera sostenida a los distintos distritos chimberos.
Así, entre mates, risas y tierra fértil, Chimbas demostró que la primavera no es solo una estación del año, sino una oportunidad activa para repensar los espacios comunes y fortalecer el tejido social desde la base.
OP: Sebastián Almada
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