RIVER VA POR OTAMENDI Y SUEÑA CON SUMAR UN SEXTO CAMPEÓN DEL MUNDO
Mientras avanza por Ángel Correa, el club de Núñez apunta a jerarquía pura: Nicolás Otamendi aparece como nuevo objetivo y su posible regreso al país enciende la ilusión.
River Plate pisa el acelerador en el mercado de pases y no levanta el pie. En paralelo a las gestiones por Ángel Correa, en Núñez surgió un nuevo objetivo de peso que sacude el tablero: Nicolás Otamendi, campeón del mundo en Copa Mundial de la FIFA 2022.
El experimentado defensor, actualmente en Benfica, dejó un guiño que no pasó desapercibido: por primera vez en años, estaría dispuesto a evaluar seriamente un regreso al fútbol argentino. Una puerta que durante mucho tiempo estuvo sellada ahora parece entreabierta, y en River ya imaginan cómo sería sumarlo a una defensa con aroma a elite.
Desde el club siguen de cerca su situación contractual, ya que su vínculo finaliza en junio. Ese detalle lo convierte en una oportunidad de mercado atractiva: no habría costo de transferencia, aunque el salario aparece como el principal escollo frente a las propuestas que podría recibir desde el exterior.
La posible llegada de Otamendi se suma a una estrategia clara de la dirigencia: rodear al plantel de futbolistas con recorrido internacional y experiencia en la alta competencia. En esa misma línea se inscriben las gestiones por Correa y el interés por Mauro Arambarri, en un intento por elevar el techo del equipo tras el impacto del último Superclásico.
Hoy, River ya cuenta con una base de campeones del mundo que incluye a Franco Armani, Gonzalo Montiel, Marcos Acuña y Germán Pezzella. La posible incorporación de Otamendi ampliaría esa columna vertebral de jerarquía, llevando a seis la cifra de campeones del mundo en el plantel.
Con el mercado aún a semanas de abrir, en Núñez ya trabajan como si el reloj estuviera en tiempo de descuento. La dirigencia no se conforma y apunta alto: sumar nombres pesados, reforzar cada línea y seguir construyendo un equipo que no solo compita, sino que imponga condiciones. En ese guion ambicioso, Otamendi aparece como una pieza que puede encajar a la perfección.
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