Un joven falleció luego de ser detenido en Córdoba

La familia y su abogada denuncian que su muerte se debió a irregularidades en la detención policial. Habría sido detenido dos veces por errores administrativos.

“Se intentó suicidar en su celda”, aseguraron desde la Comisaria Sexta de Córdoba sobre Tomás Elías Orihuela, un joven de 19 años que después de ser detenido, entró en coma y dos días después falleció. Sus familiares insisten en que su muerte se debió a irregularidades en la detención policial.

El joven fue detenido en la comisaría del barrio General Paz el sábado a la noche. Pocas horas después, según los oficiales, intentó ahorcarse con un buzo y tuvo que ser internado en el Hospital Eva Perón, ya que estaba en coma. Dos días después, el lunes por la noche, falleció de muerte cerebral, según confirmó la abogada de la familia, Marta Rizotti.

Juan Pablo Quinteros, ministro de Seguridad de Córdoba, consideró que el cuadro del joven –que tenía un edema cerebral– era irreversible. “Según los informes médicos, el joven no presenta signos de haber sido maltratado. La propia policía lo sacó con vida de la celda. Si no hubieran actuado de inmediato, no se lo hubiera podido reanimar antes de su internación”, agregó Quinteros.

La policía bajo la lupa

La fiscal original de la causa tuvo que apartarse por su cercanía con los policías implicados. Ahora, el fiscal que lleva la causa es Andrés Godoy, que todavía no imputó ni detuvo a nadie. En tanto, el Órgano de Control de las Fuerzas de Seguridad secuestró los teléfonos de los cinco policías que estaban de guardia en la comisaría cuando el joven estuvo detenido y apareció en su celda casi sin vida.

Los investigadores buscan saber si el accionar fue el correcto y resolver por qué tuvieron al joven tantas horas detenido y no lo trasladaron a un centro de aprehensión. El Ministerio Público Fiscal ya tiene en su poder las cámaras de la comisaría, que serán clave para entender qué pasó.

“Tienen que actuar e investigar. Lo que sabemos hasta ahora es que el accionar fue dentro de la ley y que la intervención permitió evitar la muerte en la comisaría”, aseguró Quinteros, mencionando que los oficiales lo habrían reanimado y llevado al hospital.

Persecución policial

“Lo detuvieron el jueves por la noche, por primera vez y lo liberaron. Después lo agarraron de nuevo el sábado, antes de aparecer ahorcado en una celda en el destacamento”, contó un familiar. La primera detención fue en un barrio del sudeste de la capital provincial, Bajo Pueyrredón, donde se desarrolló un megaoperativo. Por esto, estuvo detenido hasta el viernes.

En su contra, había dos pedidos de captura sin efecto: un caso en Córdoba por venta de celulares por el que, tras un juicio abreviado, fue condenado a tres años en prisión; y un caso por hurto y violación de domicilio en Entre Ríos que desde mayo del año pasado no tenía efecto. Regresó a su casa en libertad condicional con planes de terminar el secundario y reinsertarse.

Sin embargo, desde la policía habrían explicado que les figuraban como vigentes. El viernes una funcionaria detectó el error administrativo y ordenó su liberación. Pero por el mismo motivo, el sábado, un día después, volvió a ser detenido por estas mismas órdenes de captura.

A la noche, la madre del joven se acercó a la comisaría a darle un alfajor, una bebida y una campera para que no pasara frío. Según contó, los efectivos le impidieron el contacto, asegurándole que estaba durmiendo. Eso despertó dudas en la familia. Su hermana Mariana declaró en un medio local que era “muy raro que mi hermano se haya dormido en una celda, no eran ni las diez de la noche y ya sabía que lo tenían que largar”.

A la medianoche, un móvil policial se acercó al domicilio familiar para informar que Orihuela había sufrido un “accidente”. Su abogada denunció: “Las marcas que tenía cuando lo vieron en terapia intensiva no condicen con la marca que debería dejar un buzo, que es supuestamente el elemento que habría utilizado para ahorcarse”.

El domingo, los allegados del joven cortaron la ruta 19 a la altura del barrio Bajo Pueyrredón para reclamar justiciaLos vecinos de la zona indicaron una brutal represión policial con balas de goma. “Tiraron con todo”, dijeron a medios locales. El ministro de Seguridad apuntó a tranquilizar: “ningún policía que actúe por fuera de la ley se saldrá con la suya”.

op: checo murciano

fuente: pag 12

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