Violencia de género: enero mostró una baja de denuncias en el Gran San Juan

Los registros oficiales reflejan un descenso cercano al 15% respecto de 2025. Desde la Dirección de Género advierten que la problemática persiste y buscan reforzar el trabajo territorial, especialmente en los departamentos alejados.

Durante enero de 2026, las denuncias por violencia de género registradas en el Gran San Juan evidenciaron una disminución en comparación con el mismo mes del año pasado, según datos parciales difundidos por la Dirección de Género de la provincia. El relevamiento incluye a los departamentos Capital, Chimbas, Pocito, Rawson y Santa Lucía.

De acuerdo al informe oficial, en enero de 2025 se contabilizaron 295 denuncias realizadas por mujeres, mientras que en el mismo período de este año la cifra bajó a 249, lo que representa una reducción cercana al 15%. En el caso de los hombres, el descenso fue similar: de 105 denuncias se pasó a 90.

La directora del área, Valeria Díaz, aclaró que la baja en los números no implica una disminución real de los casos. “Esto no significa que la violencia haya desaparecido. Seguimos trabajando para que las personas se animen a denunciar, porque ese es el primer paso para salir de estas situaciones”, sostuvo.

En cuanto a las modalidades más frecuentes, la violencia psicológica continúa encabezando las estadísticas. Se manifiesta a través de agresiones verbales, amenazas, control, manipulación y daños a objetos personales. Detrás aparecen la violencia psicoeconómica, psicofísica, física, sexual, simbólica y política, que en conjunto representan casi la mitad de los casos restantes.

Desde la Dirección de Género destacaron la importancia de fortalecer la red de contención y acompañamiento, especialmente en lo referido a la independencia económica de las víctimas. “Muchas personas permanecen en contextos violentos por miedo o dependencia económica. Nuestro objetivo es brindar herramientas para que puedan salir de esa situación”, explicó Díaz.

Un dato considerado positivo por las autoridades es el crecimiento de las denuncias realizadas por terceros, como vecinos o familiares. “Se observa un mayor compromiso social. Cada vez más personas se involucran y denuncian cuando detectan situaciones de violencia”, remarcó la funcionaria.

De cara a 2026, el plan de trabajo apunta a descentralizar la atención y profundizar las acciones en los departamentos alejados, donde muchas veces el temor y la falta de acceso dificultan la denuncia. “Queremos estar más cerca de esos territorios y brindar contención para que nadie se quede sin apoyo”, concluyó Díaz.

Op: Juan Llarena

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