“Voy a tratar de celebrarla con paz, pero con mucho dolor”: la misa más difícil para el obispo Mario Robles
El obispo auxiliar de San Juan encabezará junto a Jorge Lozano la despedida a las víctimas de la tragedia aérea. Entre los fallecidos está el director de Protección Civil, Carlos Heredia, su amigo de la infancia.
La velación y misa que se celebrará este viernes en la Catedral San Juan Bautista para despedir a las víctimas de la tragedia aérea en Valle Fértil tendrá una fuerte carga emotiva para el obispo auxiliar de San Juan de Cuyo, Mario Robles. El sacerdote copresidirá la ceremonia impulsado no solo por su rol pastoral, sino por un profundo lazo personal: una de las víctimas, el director de Protección Civil Carlos Heredia, era su amigo entrañable.
“Carlos era amigo mío de la escuela primaria, secundaria y de toda la vida. Siempre hemos compartido momentos con él y con su familia”, recordó Robles. El sacerdote describió el clima de conmoción que atraviesa a la provincia tras la pérdida de figuras muy valoradas en la comunidad: “Hemos llorado, nos hemos abrazado y animado con palabras. Se percibe un dolor tremendo en las familias y en toda la sociedad sanjuanina”.
Homenaje, velatorio conjunto y caravana
Las honras fúnebres comenzarán este viernes a las 9:00 en el templo mayor de la provincia. Respecto al desafío de encabezar el oficio religioso en este contexto, Robles confesó: “Voy a tratar de celebrarlo con paz, pero con mucho dolor”.
Al término de la misa, los féretros serán trasladados en caravana por calle Mendoza hacia el Cementerio de la Capital para dar el último adiós a quienes se desempeñaban en las fuerzas de rescate y seguridad.
“Si tenía que dar la vida, lo iba a hacer sirviendo”
Al momento de recordar la figura de Heredia, el obispo auxiliar resaltó su perfil humano y su dedicación profesional. Lo definió como una persona alegre, transparente y en constante formación para perfeccionar la respuesta ante las emergencias.
Robles rememoró cómo su amigo solía ausentarse de las reuniones sociales para priorizar cursos de capacitación: “Nos decía: ‘Muchachos, ahora no puedo, tengo que ir a un curso’. Nunca se guardó nada para él. Si tenía que dar la vida, iba a ser en una situación como esta”, concluyó sobre la vocación de servicio que caracterizó a Heredia hasta su último día.
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