Revisión de calefactores en San Juan: cuánto cuesta el servicio y por qué es clave antes del invierno

Especialistas locales mantienen tarifas similares al año pasado para sostener la demanda y advierten sobre los riesgos de usar equipos sin control previo. El chequeo básico arranca en los 60.000 pesos.

Con la llegada de los meses más fríos, la puesta a punto de los sistemas de calefacción vuelve a ocupar un lugar central en los hogares sanjuaninos. Desde el sector de instaladores y gasistas remarcan la importancia de revisar los equipos antes de su uso intensivo, no solo para garantizar su funcionamiento, sino también para prevenir accidentes domésticos.

Referentes del rubro indicaron que, en un contexto económico complejo, decidieron sostener valores similares a los del año pasado para evitar una caída en la demanda. La estrategia busca facilitar que más familias realicen controles preventivos, clave para reducir riesgos asociados al monóxido de carbono.

En cuanto a los costos, el mantenimiento básico de un calefactor infrarrojo tiene un valor inicial cercano a los 60.000 pesos, mientras que los equipos de tiro balanceado parten desde los 80.000 pesos. Sin embargo, el precio final puede variar según el estado del artefacto, la necesidad de repuestos o la complejidad de la instalación. En el caso de cocinas y calefones, el monto dependerá del tipo de աշխատանք requerido, aunque se recomienda una revisión anual en todos los casos.

Los especialistas advierten que durante el verano los artefactos suelen acumular polvo y suciedad que, al encenderse, se quema y contamina el ambiente. Por eso, insisten en que la limpieza y el control técnico previo son fundamentales.

También subrayan la necesidad de contar con ventilación permanente en los espacios donde se utilicen estos equipos, evitando obstruir rejillas o salidas de aire. Otro indicador clave es el color de la llama: debe ser siempre azul. Si presenta tonalidades anaranjadas o amarillas, es señal de una posible falla y se debe suspender su uso de inmediato.

Además, recalcan que todas las tareas deben ser realizadas por profesionales matriculados, capacitados para trabajar con instalaciones de gas de forma segura.

Por último, hacen hincapié en evitar prácticas peligrosas, como usar hornallas u hornos para calefaccionar ambientes. Estos artefactos no están diseñados para ese fin y pueden generar emisiones constantes de monóxido de carbono, además de liberar sustancias nocivas por el sobrecalentamiento de sus componentes.

La prevención, coinciden, es la herramienta más efectiva para atravesar el invierno sin riesgos.

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