La crisis hídrica golpea la energía: las hidroeléctricas sanjuaninas producen menos de la mitad

La prolongada sequía redujo drásticamente la generación eléctrica en San Juan. Desde EPSE advierten que el sistema opera en niveles críticos mientras esperan que el fenómeno de El Niño mejore el panorama en los próximos años.

La sequía prolongada que afecta a San Juan ya tiene consecuencias directas sobre la producción energética de la provincia. Las centrales hidroeléctricas ubicadas sobre el río San Juan funcionan actualmente a menos del 50% de su capacidad nominal, una situación que refleja la gravedad del déficit hídrico acumulado durante los últimos años.

Así lo confirmó Lucas Estrada, presidente de Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE), quien explicó que la baja disponibilidad de agua condiciona seriamente la generación eléctrica provincial. “La cantidad de energía que puede generar la hidroeléctrica depende muchísimo del agua”, sostuvo.

El funcionario detalló que, aunque la provincia mantiene cierta estabilidad en términos de oferta de potencia dentro del sistema eléctrico mayorista, la generación efectiva de energía está muy por debajo de los niveles históricos debido a la reducción de los caudales.

La situación se da luego de un ciclo hídrico considerado entre los peores de los últimos años. Según explicó Estrada, las centrales no pueden operar con normalidad porque el caudal del río San Juan permanece muy por debajo del promedio habitual.

En este contexto, las expectativas están puestas en un posible cambio climático asociado al fenómeno de El Niño. De acuerdo con datos de la NOAA, la Agencia Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, existe entre un 80% y un 83% de probabilidades de que el fenómeno comience a desarrollarse entre agosto y septiembre.

La llegada de El Niño podría traer mayores precipitaciones y mejorar el aporte de agua a las cuencas provinciales. Sin embargo, desde EPSE mantienen cautela sobre las proyecciones inmediatas.

Estrada señaló que el actual periodo hídrico todavía se perfila como “regular tirando a malo” dentro de las estadísticas históricas y aclaró que recién en octubre podrán evaluar con mayor precisión si la tendencia comenzará a revertirse o si la sequía continuará profundizándose.

Las previsiones más optimistas indican que el fenómeno climático podría consolidarse plenamente recién en 2027, generando un escenario más favorable para la recuperación hidroeléctrica.

Frente a este panorama, desde EPSE remarcan que la clave está en la administración estratégica del recurso. El titular del organismo explicó que los expertos observan una profundización de los extremos climáticos: años cada vez más secos y otros con excedentes superiores a los habituales.

Por ese motivo, la política energética provincial apunta a maximizar la acumulación de agua durante los periodos húmedos para poder sostener el abastecimiento en épocas críticas.

“Lo importante es acumular agua cuando hay para poder administrarla durante las sequías”, afirmó Estrada.

Mientras tanto, las centrales continúan operando con un esquema reducido y bajo estrictos criterios de eficiencia, a la espera de que las condiciones climáticas comiencen a mejorar y permitan recuperar gradualmente la capacidad de generación energética de San Juan.

Op: Juan Llarena

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