La Facultad de Ingeniería puso en valor un espacio de memoria, verdad y justicia

La obra de Adriana Guajardo recupera un mural que realizó hace 30 años con su pareja Alejandro “Ozzy” Carrizo. Además, se sumó un tótem donado por la Federación Universitaria.

La Universidad Nacional de San Juan restituyó un mural y puso en valor un espacio de memoria en la Facultad de Ingeniería (FI), en un acto que reunió a autoridades universitarias, integrantes de la comunidad educativa y a los artistas Adriana Guajardo y Pedro Delgado, autores de la obra.

El mural había sido realizado originalmente hace 30 años, en el marco de los 20 años del golpe de Estado de 1976, y fue reconstruido por Guajardo, artista de la UNSJ que había participado de su creación junto a su pareja recientemente fallecida, Alejandro “Ozzy” Carrizo. A esta restitución se sumó la inauguración de un tótem donado por la Federación Universitaria.

El proyecto fue impulsado por integrantes de la antigua Federación Universitaria, muchos de ellos actualmente profesionales, y contó con el acompañamiento de la Secretaría de Obras y Servicios de la UNSJ.

Durante el acto, el rector de la UNSJ, Tadeo Berenguer, destacó la importancia de sostener la memoria como una herramienta para el presente y el futuro.

“Es fundamental la memoria, no es para seguir abriendo heridas, sino para seguir manteniendo en la mente estos momentos para que no los volvamos a repetir”, señaló. En ese sentido, advirtió sobre la circulación de discursos negacionistas en Argentina y en distintas partes del mundo y remarcó la necesidad de que las nuevas generaciones conozcan lo ocurrido. “Aquí pasó algo”, sostuvo, al referirse al sentido del mural y del tótem como testimonios permanentes dentro de la Universidad.

La decana de la FI, Andrea Díaz, consideró que se trató de un acto “muy simbólico” y explicó que el espacio busca visibilizar una historia que atravesó particularmente a esa unidad académica. “Ingeniería fue una de las unidades que más estudiantes desaparecidos tuvo en este proceso”, señaló.

Díaz destacó además que la iniciativa permitirá acercar esta memoria a quienes actualmente transitan la Facultad, especialmente a estudiantes ingresantes, para que puedan conocer el significado de una historia que marcó profundamente a la comunidad universitaria.

Para Adriana Guajardo, la restitución tuvo también una dimensión sensible. La artista recordó que el mural original lo realizó junto a Alejandro “Ozzy” Carrizo, su pareja y trabajador de la UNSJ. “Fue muy emocionante pensar, recordar el mural que hicimos con él y después decir: lo voy a recordar también”, expresó.

En la reconstrucción incorporó elementos vinculados con aquella obra y con las ideas que compartía con su pareja. La paloma que aparecía originalmente fue transformada en una “paloma patria”, envuelta por la bandera y acompañada por un cielo sanjuanino luminoso, como representación de la esperanza.

Guajardo también recuperó una reflexión de Albert Camus sobre la posibilidad de encontrar luz aun en momentos de oscuridad. En esa misma línea, explicó que el sentido de los colores presentes en la paloma negra tiene que ver con que el negro contiene todos los colores y eso lo hace especial.

“…En medio del odio descubrí que había, dentro de mí, un amor invencible. En medio de las lágrimas descubrí que había, dentro de mí, una sonrisa invencible. En medio del caos descubrí que había, dentro de mí, una calma invencible. Me di cuenta a pesar de todo eso… En medio del invierno descubrí que había, dentro de mí, un verano invencible. Y eso me hace feliz. Porque esto dice que no importa lo duro que el mundo empuja contra mí; en mi interior hay algo más fuerte, algo mejor, empujando de vuelta.” Albert Camus

La artista reivindicó además el papel de la universidad pública como espacio de movilidad social y el lugar del arte como herramienta educativa y accesible. “Nos queda a nosotros como espectadores tomar el compromiso de mirar, de mirar el mural y decir: bueno, sí, entiendo, siento y recuerdo”, expresó.

El nuevo espacio de la Facultad de Ingeniería busca así mantener presente una parte de la historia reciente y propiciar que la memoria sea también una práctica cotidiana de la comunidad universitaria. Como sintetizó Guajardo al referirse a su obra: “El arte y el acto educativo es la obra de arte”.

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