Argentina y Estados Unidos lanzaron el Corredor Andes-Atlántico para impulsar infraestructura económica

La iniciativa conjunta apunta a facilitar inversiones públicas y privadas de largo plazo en transporte, energía, minería e infraestructura digital, con participación de empresas y financiamiento estadounidense.

Estados Unidos y Argentina lanzaron el Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa conjunta destinada a fortalecer y modernizar la infraestructura que conecta sectores económicos clave del país con puertos atlánticos y mercados occidentales.

Según una declaración conjunta de ambos gobiernos, el corredor busca facilitar la inversión pública y privada a largo plazo en transporte, energía e infraestructura digital, además de promover las exportaciones argentinas de minerales, petróleo y gas.

La iniciativa contempla inversiones estadounidenses y respaldadas por Estados Unidos en ferrocarriles, vías navegables, puertos, oleoductos e infraestructura para la generación y transmisión de energía.

En materia de transporte, ambos países buscarán identificar proyectos prioritarios para rehabilitar y ampliar ferrocarriles, vías navegables y puertos, con oportunidades para que empresas estadounidenses participen en licitaciones o como subcontratistas.

En el sector energético, el objetivo será desarrollar comercialmente los recursos de Vaca Muerta mediante inversión, tecnología e instrumentos financieros de Estados Unidos, entre ellos préstamos directos, garantías y seguros destinados a movilizar capital, equipamiento y proveedores de servicios.

El corredor también prevé identificar oportunidades vinculadas con el Acuerdo Marco de Minerales Críticos entre ambos países para respaldar la minería y el procesamiento de esos recursos y diversificar las cadenas globales de suministro.

En el área digital, Estados Unidos y Argentina plantearon apoyar el uso de tecnología considerada confiable y colaborar en la seguridad de plataformas y equipos de inspección aduanera.

Para financiar y asistir los proyectos podrán utilizarse herramientas de organismos estadounidenses como la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), el Banco de Exportación e Importación (EXIM) y la Agencia de Comercio y Desarrollo (USTDA), además de recursos del sector privado.

Por su parte, Argentina buscará continuar fortaleciendo su marco legal y regulatorio y las protecciones a la inversión para atraer capital extranjero, con reglas transparentes y previsibles para las concesiones de infraestructura.

El Corredor Andes-Atlántico forma parte de la Asociación del G7 para la Infraestructura y la Inversión Global y se integra a la estrategia estadounidense de respaldo a corredores económicos considerados clave para sus cadenas de suministro.

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