Atacaron y dejaron fuera de servicio a un petrolero en Ormuz: Trump lanzó una advertencia a Irán

Un proyectil de origen desconocido dañó la sala de máquinas del buque frente a Omán. La tripulación está a salvo y Washington lanzó una nueva amenaza en medio de la disputa por el estratégico paso marítimo.

Un petrolero fue alcanzado por un proyectil de origen desconocido en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz y quedó fuera de servicio tras sufrir daños en su sala de máquinas. El ataque ocurrió frente a las costas de Omán y volvió a encender las alarmas sobre una de las rutas energéticas más importantes del planeta.

El incidente fue informado este martes por United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO), el organismo británico que monitorea la seguridad de la navegación comercial.

La embarcación se encontraba aproximadamente a nueve millas náuticas —unos 17 kilómetros— al noreste de Ash Shishah, Omán, cuando fue alcanzada.

El impacto dañó la sala de máquinas y dejó al buque sin capacidad operativa. Todos los integrantes de la tripulación se encuentran a salvo, mientras las autoridades investigan qué tipo de proyectil impactó contra la nave y de dónde provino.

Hasta el momento ningún país u organización se atribuyó el ataque.

El petrolero quedó inutilizado

La primera comunicación sobre el episodio provino del propio capitán del buque, quien informó a UKMTO que la nave había sido alcanzada y que los daños provocados en el sector de motores impedían continuar la navegación.

En los primeros reportes tampoco se informaron víctimas.

Associated Press señaló que inicialmente no existían indicios de consecuencias ambientales, aunque el episodio despertó preocupación porque ataques anteriores contra petroleros durante el conflicto provocaron derrames de crudo.

Las autoridades marítimas recomendaron a las embarcaciones que operan en la zona extremar las precauciones.

Trump lanzó una nueva advertencia

Horas después apareció una novedad que incrementó la tensión.

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este martes que todas las minas colocadas en aguas internacionales del Estrecho de Ormuz fueron detonadas o retiradas.

Además, aseguró que Irán fue advertido de que cualquier barco o embarcación que intente volver a colocar minas en esas aguas será destruido.

Trump sostuvo que Estados Unidos mantiene una política de “tolerancia cero” y afirmó que la Space Force estadounidense monitorea el área.

Estados Unidos e Irán llevan semanas sin atacarse directamente mediante operaciones aéreas contra instalaciones militares, pero los incidentes contra embarcaciones comerciales no cesaron.

Washington mantiene además un bloqueo sobre puertos vinculados con Irán, mientras Teherán intenta ejercer un mayor control sobre el tránsito marítimo por el Estrecho.

Una ruta por donde pasaba uno de cada cinco barriles de petróleo

El lugar donde ocurrió el ataque explica por qué cualquier incidente tiene repercusión internacional.

Antes del comienzo de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciada el 28 de febrero, por el Estrecho de Ormuz circulaban más de 20 millones de barriles de petróleo por día, aproximadamente una quinta parte del consumo mundial.

El tránsito se derrumbó desde entonces.

Según datos de seguimiento marítimo citados por Reuters, el lunes el volumen transportado por el paso se encontraba en torno a 5 millones de barriles diarios.

Y hubo otro dato extraordinario: apenas dos petroleros atravesaron el Estrecho durante el lunes, el menor número diario registrado desde comienzos de mayo. Ambos navegaban hacia el Golfo.

El estrecho separa a Irán de Omán y constituye la salida marítima del Golfo Pérsico. Por allí circulan exportaciones de algunos de los principales productores energéticos mundiales, entre ellos Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar.

El petróleo reaccionó de una manera inesperada

Pese al ataque contra el petrolero y a las nuevas amenazas entre Washington y Teherán, el precio internacional del petróleo cayó con fuerza este martes.

El Brent retrocedía alrededor de 4% durante la jornada y se ubicaba en torno a los 88 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate estadounidense rondaba los 82 dólares.

Analistas citados por Reuters explicaron que los mercados interpretaron que la nueva estrategia de presión económica anunciada por Washington contra Irán implica, por ahora, un riesgo menor para el suministro que una nueva ofensiva militar directa.

Sin embargo, especialistas advirtieron que el escenario podría cambiar rápidamente si Irán responde militarmente o intensifica las restricciones a la navegación.

Negociaciones en paralelo

Mientras aumenta la tensión sobre el agua, continúan los intentos diplomáticos.

Una delegación de alto nivel de Pakistán, uno de los principales mediadores entre Estados Unidos e Irán, terminó este martes una serie de reuniones en Teherán.

Funcionarios paquistaníes calificaron las conversaciones como positivas y buscan avanzar en un acuerdo que permita normalizar la navegación por el Estrecho y reactivar las negociaciones para poner fin al conflicto.

Omán también mantiene conversaciones con Irán para establecer un mecanismo que permita gestionar nuevamente el tránsito marítimo.

El ataque contra el petrolero, sin embargo, volvió a demostrar la fragilidad del escenario: mientras diplomáticos negocian una salida, los buques que atraviesan una de las rutas comerciales más importantes del mundo siguen expuestos a ataques.

Los comentarios están cerrados.