Causa Pablo Grillo: elevaron a juicio al gendarme acusado e investigarán la cadena de mando

El episodio que tiene en la mira a Héctor Guerrero ocurrió el 12 de marzo de 2025, en medio de una manifestación de jubilados frente a Congreso.

La jueza María Servini, cerró este martes la etapa de instrucción en cuanto a la responsabilidad del gendarme Héctor Jesús Guerrero, y elevó a juicio oral ese tramo de la causa. En la misma línea, ordenó extraer testimonios de la causa para continuar la investigación sobre la cadena de mando, en el episodio que tuvo como víctima al fotógrafo Pablo Grillo.

El 5 de mayo desde la querella, representada por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y La Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH), habían solicitado la elevación a juicio de Guerrero por los delitos de tentativa de homicidio agravado contra Pablo Grillo, y abuso de armas agravado, por otros cinco disparos que realizó de forma prohibida durante la represión del 12 de marzo de 2025.

“Tras una exhaustiva investigación, se verificó que los efectivos policiales habían actuado de manera desproporcionada e irracional. Esa situación comprendió los disparos efectuados de forma antirreglamentaria por el cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, Héctor Jesús Guerrero, que le ocasionaron lesiones al fotorreportero Pablo Nahuel Grillo”, sostuvo la fiscalía e indicó que ese día, el imputado intervino en su carácter de e integrante de la Sección de Empleo Inmediato del Destacamento Móvil 6 de Gendarmería.

Según se estableció a través de peritajes e informes, entre las 17:05 y 17:25, Guerrero disparó seis veces “sin que existiera un contexto de agresión” y “de forma antirreglamentaria (en ángulo horizontal) con su pistola lanza gases marca ‘FM’” desde la intersección de la Avenida Hipólito Yrigoyen y Solís hacia los manifestantes que se encontraban sobre Yrigoyen, en sentido a la calle Virrey Cevallos.

Peligro para la vida

Para la fiscalía, los seis disparos generaron “un peligro concreto para la vida e integridad física de las personas allí presentes, mientras que aquel realizado a las 17:18 hirió en la cabeza al reportero gráfico Pablo Nahuel Grillo, causándole lesiones gravísimas”.

En el requerimiento, el Ministerio Público Fiscal explicó que el fotorreportero se encontraba de frente al Congreso de la Nación, sobre la Avenida Hipólito Yrigoyen en sentido a la calle Virrey Cevallos de esta ciudad, en posición de cuclillas, dos metros atrás de una especie de barricada improvisada, y a una altura aproximada de entre 60 y 70 centímetros respecto del suelo. Desde allí fotografiaba la zona donde se ubicaban las fuerzas de seguridad, quienes se encontraban a unos 47 metros de distancia.

Por el impacto de la granada de gas sobre su cabeza, Grillo fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde ingresó con fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica. A partir de ese diagnóstico, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en varias oportunidades. Por las secuelas ocasionadas, se estableció que las lesiones que le generó el disparo fueron gravísimas

De acuerdo con la actualización de su historia clínica y el peritaje médico efectuado, Grillo presenta un marcado deterioro de sus funciones cognitivas y comunicativas, lo que podría derivar en secuelas permanentes en su esfera neurológica y en una incapacidad laboral prolongada.

La responsabilidad y el juicio oral del gendarme Héctor Guerrero

Por su parte, el fiscal Eduardo Taiano, a cargo de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N°3, se había sumado la semana pasada al pedido de juicio oral para el gendarme acusado de disparar contra el fotógrafo.

Según advirtió, los efectivos policiales “actuaron de manera desproporcionada e irracional“, y el gendarme actuó con “plena conciencia de que infringía las normas“.

Para el fiscal, el cabo primero de la Gendarmería Nacional se apartó de las normas que regulan el uso legítimo de la fuerza e incumplió los protocolos establecidos para la utilización del armamento que tenía aquella tarde. “Su accionar representó un peligro concreto para la vida e integridad física de los manifestantes y lesiones gravísimas al reportero gráfico”, sostuvo.

De esta manera, dispuso que el cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina Héctor Jesús Guerrero vaya a juicio oral para enfrentar un debate por los delitos de lesiones gravísimas agravadas por abuso de su función en carácter de miembro integrante de una fuerza de seguridad y abuso de armas agravado por idéntica razón, cometido en cinco oportunidades.

Según se estableció a través de peritajes e informes, durante la manifestación, Guerrero disparó seis veces “sin que existiera un contexto de agresión” y “de forma antirreglamentaria (en ángulo horizontal) con su pistola lanza gases marca ‘FM’” desde la intersección de la Avenida Hipólito Yrigoyen y Solís hacia los manifestantes que se encontraban sobre Yrigoyen, en sentido a la calle Virrey Cevallos.

Para la fiscalía, los seis disparos generaron “un peligro concreto para la vida e integridad física de las personas allí presentes, mientras que aquel realizado a las 17.18 hirió en la cabeza al reportero gráfico Pablo Nahuel Grillo, causándole lesiones gravísimas”.

Por el impacto de la granada de gas sobre su cabeza, Grillo fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde ingresó con fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica. A partir de ese diagnóstico, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en varias oportunidades. Por las secuelas ocasionadas, se estableció que las lesiones que le generó el disparo fueron gravísimas

De acuerdo con la actualización de su historia clínica y el peritaje médico efectuado, Grillo presenta un marcado deterioro de sus funciones cognitivas y comunicativas, lo que podría derivar en secuelas permanentes en su esfera neurológica y en una incapacidad laboral prolongada.

El gendarme contaba al momento de los hechos con “la formación y capacitación necesaria para aplicar correctamente lo establecido en el manual técnico del arma utilizada y en las normas que regulan el uso de la fuerza en el desempeño de su función”.

Fuente: ÀMBITO

Por: G. Herrera

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