Elevarán a juicio la causa por la tragedia vial en 9 de Julio: piden prisión efectiva
El conductor está acusado de provocar la muerte de dos personas y causar heridas graves a una tercera. La fiscalía solicitará 5 años de cárcel y 10 de inhabilitación para manejar.
La Justicia de San Juan dio un paso clave en una de las causas viales más conmocionantes del año: el caso por el siniestro ocurrido el 19 de enero en el departamento 9 de Julio será elevado a juicio oral. Así lo confirmó el fiscal Sebastián Gómez, de la UFI Delitos Especiales, tras el cierre de la etapa investigativa.
Durante la audiencia de control de acusación, el Ministerio Público Fiscal presentó las pruebas que sostendrán la imputación contra Marcos Gabriel Pereyra y formalizó el pedido de pena. La fiscalía adelantó que solicitará 5 años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación para conducir.
Según detallaron, no hubo objeciones por parte de la defensa a las pruebas presentadas, lo que permitió avanzar hacia la instancia de debate. Además, quedó descartada la posibilidad de un juicio abreviado, ya que la propuesta de una pena condicional fue rechazada por la acusación.
Pereyra está imputado por homicidio culposo triplemente agravado y lesiones culposas agravadas. Las víctimas fatales fueron Juan Alberto Torres Figueroa, quien murió en el acto, y Mirko Javier Aballay, acompañante del acusado, que falleció tras el vuelco. En tanto, Vanesa Belén Ahumada sobrevivió con heridas de gravedad.
La acusación pone el foco en la conducta previa al impacto. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el imputado conducía a alta velocidad, realizando maniobras peligrosas y bajo el efecto de sustancias. Testimonios y pericias indican que el vehículo circulaba de manera errática, invadió el carril contrario en la Ruta 183 y chocó de frente contra un Volkswagen Gol.
Las pruebas toxicológicas incorporadas al expediente confirmaron la presencia de cocaína y cocaetileno en el organismo del conductor, lo que evidenciaría consumo combinado de alcohol y drogas, una situación que afecta seriamente las capacidades para conducir.
El impacto fue de gran violencia. Torres intentó esquivar el choque, pero no logró evitarlo y murió en el lugar. Su acompañante resultó gravemente herida. En tanto, Aballay salió despedido del vehículo tras el vuelco y cayó a un canal de riego, donde murió por asfixia por inmersión.
Para la fiscalía, el accionar del imputado constituyó una grave violación del deber de cuidado, al punto de considerarlo una conducta temeraria que derivó en el trágico desenlace.
Actualmente, Pereyra permanece en libertad bajo medidas cautelares. Si bien en un primer momento se había dispuesto su prisión preventiva, esa resolución fue revocada. Entre las condiciones vigentes se encuentran la prohibición de salir de la provincia, la obligación de presentarse periódicamente ante la Justicia y la inhabilitación para conducir.
Op: Juan Llarena
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