Guerra familiar en Chimbas: condenaron a 18 años a un joven en el marco de un violento clan que ya salpicó a su padre y a su hermano

Tiago Maximiliano Páez Verón recibió una pena unificada de cuatro años de cárcel por amenazas agravadas y una condena condicional previa. Debido a un cuadro psiquiátrico agravado por adicciones, cumplirá arresto domiciliario.

Una disputa furiosa entre familias en el departamento Chimbas sumó un nuevo capítulo judicial. Este miércoles, la Justicia de San Juan imputó y condenó a Tiago Maximiliano Páez Verón (18) a la pena de un año de prisión efectiva por el delito de amenazas simples agravadas por el uso de arma de fuego.

A raíz de este nuevo fallo, el juez de garantías interviniente le revocó una condena anterior de tres años de prisión condicional por robo, unificando una pena total de cuatro años de cárcel por su condición de reincidente.

Prisión domiciliaria por motivos de salud mental

Si bien la condena debería cumplirse de manera directa en el Servicio Penitenciario Provincial, el panorama procesal dio un giro debido a la intervención del abogado defensor, Gustavo de La Fuente.

La defensa presentó ante la justicia un parte médico que detalla un grave cuadro psiquiátrico en el joven, agudizado por un cuadro de consumo problemático de sustancias. El informe técnico advirtió que el tratamiento necesario para estabilizarlo no puede llevarse a cabo dentro de un contexto de encierro carcelario.

Ante este escenario, el juez de garantías Matías Parrón ordenó que Páez cumpla la prisión preventiva (hasta que la sentencia quede firme) y parte de su condena bajo la modalidad de arresto domiciliario. La medida incluye:

  • La colocación de un dispositivo de monitoreo electrónico (pulsera o tobillera).

  • Rondas policiales periódicas a cargo de la comisaría de la jurisdicción.

  • Un seguimiento médico mensual obligatorio por parte del personal de la Oficina de Medidas Alternativas para evaluar su evolución y determinar el momento en que reciba el alta médica.

Una escalada de violencia ininterrumpida en Villa El Salvador

La investigación liderada por la fiscal Daniela Pringles sacó a la luz los detalles de una brutal guerra sin cuartel que involucra de lleno a los clanes Páez y Rodríguez Marcoleta en el corazón de Villa El Salvador, en Chimbas.

Tiago Páez era intensamente buscado por la Justicia tras una serie de hechos de extrema violencia, entre ellos una amenaza armada contra un joven de apellido Rodríguez Marcoleta y una feroz balacera sufrida por un remisero de la misma familia (hermano de la primera víctima).

Por este último episodio de los disparos al trabajador del volante, el padre del condenado, Carlos Maximiliano Páez, y su hermano, Azarías Arón, ya habían recibido condenas previas de casi tres y dos años de prisión condicional, respectivamente. Aunque la fiscalía no pudo ubicar físicamente a Tiago en la escena exacta de la balacera al remisero gracias a la recolección de pruebas, sí logró probar de manera fehaciente su autoría en las amenazas al hermano de la víctima, sellando su condena.

Venganza, fuego y allanamientos

La hostilidad entre ambas familias no conoce tregua. Tras el ataque al remisero, el conflicto escaló con una respuesta en venganza por parte de los Rodríguez Marcoleta, quienes se dirigieron a la vivienda de los Páez para desatar una balacera e incendiar parte del inmueble utilizando bombas caseras tipo molotov.

Como correlato de esa violenta réplica, la Policía de San Juan desplegó operativos de allanamiento que terminaron con el secuestro de cinco armas de fuego y la detención de cuatro jóvenes, abriendo un desprendimiento judicial con nuevos imputados que continúa bajo la lupa de los tribunales locales.

POR LIC. EUGENIA VILA

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