“Que el asesino no tenga domiciliaria”: el desgarrador pedido de la madre de Gemma Álvarez en una masiva marcha
Con una movilización que unió la Plaza Laprida con Tribunales, familiares y organizaciones exigieron la pena máxima para Matías Marín por el brutal femicidio de las 31 puñaladas. La familia advirtió sobre antecedentes de violencia que no fueron prevenidos.
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Bajo el lema de una profunda exigencia de justicia y enérgico repudio a la violencia machista, familiares, amigos y diversas organizaciones sociales se movilizaron este miércoles en las calles sanjuaninas para reclamar una condena ejemplar por el femicidio de Gemma Álvarez (32), asesinada el pasado 30 de julio en la zona de La Costanera.
La marcha, que reunió a decenas de autoconvocados, comenzó en las inmediaciones de la Plaza Laprida y transitó por la sede de la UFI CAVIG hasta llegar a los Tribunales provinciales. Con pancartas que llevaban el rostro de la víctima y carteles pidiendo el fin de la impunidad, la manifestación puso el foco en la necesidad de garantizar medidas de protección efectivas para las mujeres en situación de violencia.
El dolor y el temor de la familia
Durante la movilización, Griselda, la madre de la víctima, expresó su desesperación ante el brutal crimen y lanzó una advertencia sobre el rumbo judicial: “Mi hija se fue un día y no volvió nunca más. Tengo una nieta a quién explicarle lo que le ocurrió a su mamá”. Asimismo, la mujer manifestó su profunda preocupación ante posibles beneficios para el acusado: “Ojalá nuestra abogada pueda descartar cualquier pedido para que este asesino quede con prisión domiciliaria, como escuché que quieren pedir”.
En la misma línea, los allegados y las agrupaciones presentes cuestionaron duramente la falta de respuestas estatales previas, recordando que existían denuncias radicadas con anterioridad contra el agresor que no consiguieron evitar el trágico desenlace.
Cómo avanza la causa judicial
El único imputado por el hecho es la expareja de la víctima, Matías Exequiel Marín, con quien Gemma tenía una hija en común. En la audiencia de formalización, la Justicia dictó un año de prisión preventiva mientras continúan las medidas de investigación penal.
El expediente se encuentra bajo la órbita del fiscal Iván Grassi, quien investiga el caso bajo la calificación de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio), un delito que prevé como única pena la prisión perpetua.
Por su parte, la representación legal de la familia, a cargo de la abogada Fabiana Salinas, se constituyó como querellante para acceder formalmente a las pericias —que determinaron que la joven recibió 31 puñaladas— y profundizar en las responsabilidades e inacciones en torno a las denuncias previas que antecedieron al femicidio.
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