La crisis del CONICET también impacta en San Juan: crece la incertidumbre y científicos buscan otros trabajos
Desde la Universidad Nacional de San Juan advirtieron que la demora en los ingresos a la carrera de investigador, la falta de estabilidad y los bajos salarios están alejando a profesionales altamente capacitados del sistema científico.
La crisis que atraviesa el sistema científico argentino ya tiene consecuencias en San Juan. Desde la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) alertaron que las dificultades para incorporarse al CONICET, la incertidumbre laboral y la pérdida del poder adquisitivo están llevando a investigadores formados a buscar oportunidades fuera del organismo.
El secretario de Ciencia y Tecnología de la UNSJ, Pablo Diez, explicó que el problema excede la cuestión salarial y alcanza también a quienes completaron años de formación académica, pero continúan sin poder ingresar de manera efectiva a la Carrera del Investigador Científico.
La advertencia se conoció luego de que la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales manifestara su preocupación por la situación del sistema nacional de ciencia y tecnología. Entre los principales cuestionamientos mencionó la demora en los ingresos al CONICET, la falta de renovación de contratos y la incertidumbre que atraviesan becarios e investigadores.
Años de formación, pero sin certezas
Diez recordó que el recorrido para convertirse en investigador del CONICET demanda una extensa preparación. En términos generales, implica realizar un doctorado durante cinco años, completar una etapa posdoctoral de otros dos y, recién entonces, postularse para ingresar a la carrera científica.
Según explicó, tradicionalmente los postulantes que superaban las evaluaciones eran incorporados en un plazo razonable, sujeto a la disponibilidad presupuestaria y a las vacantes generadas por jubilaciones. Sin embargo, afirmó que actualmente existen investigadores cuyos ingresos fueron aprobados hace entre un año y medio y dos años, pero que todavía no fueron efectivizados.
“Les dicen que no están despedidos y que ingresarán cuando exista presupuesto, pero mientras tanto necesitan trabajar y terminan buscando otras alternativas”, señaló.
Salarios que pierden frente al sector privado
A la demora en los ingresos se suma la pérdida de competitividad de las becas y los salarios del sistema científico. Diez indicó que una beca doctoral ronda actualmente los 1,1 millones de pesos, una cifra que, a su entender, resulta poco atractiva para profesionales con alta demanda en el mercado laboral.
“Es muy difícil convencer a un ingeniero recién recibido de iniciar una carrera científica con ese nivel de ingresos durante varios años”, afirmó.
También cuestionó las perspectivas económicas a largo plazo dentro del organismo. Según explicó, incluso investigadores con una extensa trayectoria continúan percibiendo salarios que, en muchos casos, quedan por debajo de los ofrecidos por el sector privado.
Un escenario que preocupa en San Juan
En la provincia desarrollan tareas alrededor de 150 investigadores del CONICET, además de becarios que trabajan en institutos y unidades ejecutoras vinculadas a la Universidad Nacional de San Juan.
Para el funcionario, la combinación de incertidumbre, bajos salarios y falta de estabilidad está modificando las decisiones profesionales de muchos científicos, que comienzan a orientarse hacia empresas privadas o actividades fuera del sistema de investigación.
Desde el ámbito científico advierten que el problema trasciende la pérdida de puestos laborales y compromete la continuidad de recursos humanos altamente especializados, cuya formación demanda años de inversión académica y económica.
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