La paritaria docente dejó al descubierto una fuerte interna entre los gremios de San Juan

La aceptación de la propuesta salarial por parte de UDAP y AMET, y el rechazo de UDA, evidenciaron una ruptura en el bloque sindical. El cruce quedó expuesto tras un comunicado de UDAP que cuestionó la postura del gremio conducido por Karina Navarro.

La última reunión paritaria entre el Gobierno de San Juan y los gremios docentes no solo concluyó con un acuerdo salarial para el segundo semestre, sino que también dejó al descubierto una marcada diferencia entre las organizaciones sindicales que representan al sector.

Mientras la Unión Docentes Agremiados Provinciales (UDAP) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) aceptaron la propuesta oficial, la Unión Docentes Argentinos (UDA) decidió rechazarla, una postura que terminó exponiendo una fractura en el frente gremial que hasta ahora se había mostrado unido en las negociaciones.

El acuerdo firmado establece una actualización escalonada del salario básico docente entre julio y octubre, junto con un incremento del ítem Nueva Conectividad San Juan. A partir de julio, el cargo testigo tendrá un salario básico de $486.878,17 y un ingreso neto garantizado de $882.573,78, mientras que en octubre esos valores alcanzarán los $516.529,05 y $943.999,87, respectivamente.

Las diferencias comenzaron a evidenciarse incluso antes del encuentro. Horas previas a la negociación, UDA había adelantado públicamente su rechazo a la oferta, mientras que UDAP y AMET optaron por mantener reserva sobre la postura que adoptarían en la mesa paritaria.

La tensión quedó expuesta tras la reunión, cuando UDAP difundió un comunicado en el que cuestionó la posición de UDA. El gremio que conduce Patricia Quiroga señaló que la organización liderada por Karina Navarro condicionó su aceptación a la incorporación de una suma no remunerativa.

“Desde UDAP no se rechaza ninguna mejora, pero entiende que las sumas únicas no constituyen una mejora salarial permanente”, expresó el sindicato en el documento, marcando una clara diferencia respecto del planteo realizado por UDA.

Además, UDAP sostuvo que un rechazo general a la propuesta habría demorado la aplicación de los incrementos previstos para julio. “Rechazar la propuesta hubiera significado que la docencia no percibiera los aumentos correspondientes al mes de julio”, advirtió el gremio.

Desde AMET también respaldaron la aceptación del acuerdo, aunque evitaron profundizar la polémica. Su secretario general, Adrián Ruiz, explicó que no compartían el planteo realizado por UDA y cuestionó el alcance de la consulta interna realizada por ese sindicato. “Ellos hicieron un relevamiento en el cual han obtenido la opinión de 1.100 docentes, cuando el universo es de casi 25.000 agentes”, afirmó.

Si bien las diferencias entre los sindicatos suelen discutirse puertas adentro durante las negociaciones, esta vez el desacuerdo trascendió públicamente y dejó en evidencia un quiebre entre las principales organizaciones gremiales docentes de la provincia.

Ahora, la atención estará puesta en las próximas instancias de diálogo entre el Gobierno y los gremios, tanto en futuras negociaciones salariales como en las paritarias pedagógicas, donde habrá que observar si esta división también impacta en la construcción de posiciones comunes.

 

 

Op: Juan Llarena

Los comentarios están cerrados.