Mercado inmobiliario en San Juan: Capital, Rivadavia y Santa Lucía lideran la demanda y una casa base parte de los $800.000
Así lo detalló Mauricio Turell, presidente de la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria de San Juan, al trazar un balance sobre el comportamiento del mercado inmobiliario durante este año.
Aunque la disponibilidad de viviendas familiares mostró una leve recuperación del 10% en lo que va de 2026, el sector advierte que la oferta sigue siendo insuficiente frente a las consultas. Los contratos se pactan por dos años con ajustes periódicos ligados a la inflación.
Panorama del sector y zonas más elegidas
La búsqueda de alquileres para viviendas familiares en San Juan continúa concentrándose de manera prioritaria en Capital, Rivadavia y Santa Lucía. Así lo detalló Mauricio Turell, presidente de la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria de San Juan, al trazar un balance sobre el comportamiento del mercado inmobiliario durante este año.
Si bien el sector registró un incremento del 10% en la disponibilidad de inmuebles, Turell advirtió que este porcentaje todavía resulta insuficiente para revertir una tendencia restrictiva que se sostiene desde hace dos años. Como referencia, las inmobiliarias actualmente logran responder únicamente a cuatro de cada diez pedidos de casas familiares que reciben por parte de los interesados.
Precios de referencia y modalidades de contratación
En cuanto a los valores vigentes en las zonas de mayor demanda, los costos varían según las comodidades de la propiedad:
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Viviendas estándar: Una casa de tres dormitorios, cocina-comedor y cochera parte de un valor aproximado de $800.000 mensuales.
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Propiedades con mayores comodidades: Aquellos inmuebles que suman prestaciones como piscina, quincho, mayores dimensiones o múltiples cocheras arrancan desde $1.500.000 al mes, un segmento donde las inmobiliarias todavía detectan cifras consideradas elevadas.
Por otra parte, se observa una mayor previsibilidad en la formalización de los acuerdos. Los contratos se celebran habitualmente por un plazo de dos años, incorporando ajustes trimestrales vinculados a la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que permite a los inquilinos proyectar con mayor claridad los costos futuros.
El impacto de la minería y el futuro de la oferta
El comportamiento reciente de los precios también estuvo condicionado por las expectativas en torno a la actividad minera. Ante la proyección de una mayor demanda por parte de empresas y operarios del sector, algunas propiedades se ofrecieron inicialmente con montos muy altos. Con el correr de los meses, parte de esos valores comenzó a reacomodarse a la capacidad de pago del mercado residencial tradicional.
Sin embargo, desde el sector inmobiliario persiste la preocupación de cara al mediano plazo. Las autoridades de la cámara advierten que, si la construcción de nuevas viviendas no acompaña el futuro crecimiento de la demanda minera, podría generarse una marcada competencia entre perfiles de inquilinos, desplazando a sectores con ingresos fijos —como los empleados estatales— frente al nuevo público corporativo.
POR LIC. EUGENIA VILA
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