Milei negó que la morosidad sea alta y subrayó: “No hay elementos para culpar a la política del Gobierno”
El mandatario argentino lo aseguró en el acto por los 142 años de la Bolsa de Comercio de Rosario. "Entiendo que me odien, pero los datos son los datos", aseguró.
El presidente Javier Milei protagonizó ayer un discurso encendido en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde celebró los 142 años de la entidad, con una intervención marcada por críticas a periodistas, cuestionamientos a la oposición y el rechazo a las críticas por el endeudamiento de las familias.
“No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando en términos de morosidad. Están utilizando políticamente una categoría de mercado que entra en la definición de ‘repugnante’ y se está tratando de cargar esas culpas sobre el Gobierno cuando el Gobierno anunció la política que iba a hacer y la cumplió”, enfatizó el mandatario nacional, en medio del debata por el endeudamiento de las familias.
El Presidente señaló: “Por qué hay tanto ruido con la morosidad, si los números de la Argentina son similares a los de Estados Unidos o Chile”. “Entiendo que me odien, pero los datos son los datos”, remarcó Milei.
Milei recordó que era su “tercera vez ante este auditorio” y aprovechó para reprochar las críticas que recibió en su última visita, cuando presentó gráficos económicos que mostraban crecimiento. “Periodistas ensobrados, corruptos, mercenarios del micrófono dijeron que aquel discurso era ajeno a la realidad. Pero están los videos: anticipé lo que se iba a venir”, lanzó, en uno de los pasajes más tensos de la noche.
El Presidente dedicó buena parte de su exposición a defender su visión sobre los llamados “mercados controvertidos”, un eje que ya había desarrollado en intervenciones anteriores. “Me niego a creer que seamos tan pelotudos”, afirmó, al cuestionar a quienes —según él— utilizan esos debates para hacer “campaña negativa”. Recordó que en 2023 se lo acusó de promover un mercado de órganos y de permitir la venta de armas en escuelas. “Entramos como imbéciles en esa discusión”, ironizó.
En otro tramo, Milei apuntó contra el peronismo y responsabilizó a sus dirigentes por lo que definió como “cien años de decadencia en la Argentina”. Allí introdujo una referencia histórica que llamó la atención: “El ejemplo típico que generaba asco fue en el siglo IV con Constantino, cuando en connivencia con la Iglesia determinaron que el mercado del préstamo era asco. Y consecuentemente pasaron cosas: quienes eran los más experimentados en esas transacciones eran los judíos. Entonces los católicos se encargaron de sacarlos del medio”, sostuvo. Luego remató: “Convirtieron al mercado del crédito en un mercado del asco”.
El mandatario también se refirió al debate sobre la morosidad bancaria, tema que generó ruido en los últimos días. “Los números que tiene la Argentina no son distintos de los que tiene Estados Unidos, Chile o Brasil. ¿Por qué tanto ruido? No sé, salvo que tengan una compulsión por querer salvar a los bancos”, planteó.
Según Milei, la discusión forma parte de una “estrategia electoral” de la oposición para generar distorsiones y elevar el riesgo país. “Quieren retener el status quo prebendario y corrupto”, acusó.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, también tomó la palabra y reclamó el fin de las retenciones, al señalar que “el 94% de los impuestos son nacionales” y que la presión fiscal sobre el sector productivo es incompatible con la recuperación económica. Su intervención fue más breve y técnica, pero marcó una diferencia de tono respecto del Presidente.
Milei, por su parte, insistió en que la Argentina está en un proceso de expansión económica que algunos sectores buscan frenar. “La estrategia radica en generar todo el ruido y todas las distorsiones posibles para ver si logran hacer subir el riesgo país y frenar la expansión de la economía”, afirmó. Adelantó que su exposición se centraría en “riesgo país, ciclo económico y morosidad”, aunque el discurso derivó en múltiples digresiones políticas.
El acto reunió a empresarios, operadores bursátiles, dirigentes políticos y representantes del sector agroindustrial, quienes escucharon un discurso que combinó definiciones económicas, ataques a la oposición y referencias históricas poco habituales en este tipo de celebraciones. Milei cerró su intervención reafirmando su convicción de que el país está en un punto de inflexión: “Me niego a creer que no podamos abrazar el futuro y el progreso”, concluyó.
La celebración por los 142 años de la Bolsa de Comercio de Rosario, que suele ser un espacio de diálogo entre el sector privado y el Gobierno, terminó marcada por el estilo confrontativo del Presidente
Los comentarios están cerrados.